Expectativa por el último informe PISA, que evalúa la realidad educativa de la Argentina
La Prueba de Evaluación PISA (Program for International Student Assessment) es el informe más prestigioso para evaluar a los estudiantes a nivel mundial. Se realiza cada tres años y allí se examina el rendimiento académico de alumnos de 15 años en tres áreas temáticas clave: lectura, ciencia y matemática.
Mañana, 3 de diciembre, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) se dará a conocer el último análisis internacional tomado el año pasado en 65 países y hay gran expectativa por el lugar que ocupará la Argentina, ya que esos datos son reflejo del nivel de la educación en nuestro país.
El examen busca comprobar hasta qué punto los estudiantes han adquirido algunos de los conocimientos y capacidades necesarios para participar en la sociedad actual, y estudia una amplia gama de indicadores asociados a los resultados educativos, entre los que se encuentran: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje.
En la última edición de 2009, la Argentina ocupó el puesto 58 a nivel mundial y quedó séptima en América Latina, por detrás de Chile, Uruguay y Brasil, entre otros. Según aquellos resultados, nuestro país obtuvo 398 puntos en Comprensión Lectora, 388 en Matemáticas y 401 en Ciencias.
Según los expertos en el área, esos guarismos evidencian con claridad que la calidad de nuestro sistema educativo está muy por debajo de los estándares mínimos aceptables. Como resultado de las pruebas, entre el 2000 y el 2009 el puntaje alcanzado por los alumnos argentinos descendió 20 puntos, de 418 a 398, mientras que el resto de los países de la región subieron entre 16 y hasta 40 puntos.
En la última edición, el mejor posicionado fue Chile (44°), seguido por Uruguay (47°), México (48°), Colombia (52°), Brasil (53°), Argentina (58°) y Perú (63°). En esa oportunidad, el promedio se situó en 496 puntos.
"Los bajos resultados de nuestros alumnos, lamentablemente, no sorprenden. En nuestra sociedad la escuela tiene un lugar poco privilegiado", sostuvo a Infobae un especialista en la materia.
Como novedad, la edición de este año la ciudad de Buenos Aires contará con su propio informe PISA. Para eso, la Ciudad incrementó su participación en la prueba: la cantidad de escuelas se elevó de 12 a 60.
El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, señaló que la intención no es competir con el resto del país, pero admitió: "Seguramente las cifras de la Ciudad serán mejores".
En este marco, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, presentará los resultados obtenidos por la Argentina durante un evento en el Palacio Sarmiento, del que también participará el secretario de Educación, Jaime Perczyk, entre otros funcionarios.
"El examen busca comprobar hasta qué punto los estudiantes han adquirido algunos de los conocimientos y capacidades necesarias para participar en la sociedad actual, y estudia una amplia gama de indicadores asociados a los resultados educativos, entre los que se encuentran: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje", señaló el Ministerio de Educación en un comunicado de prensa.