En pocos metros, algunos policías actuaron y otros cortaron calles
Este medio día, mientras el calor seguía apretando y el clima social se hundía en la confusión, un grupo que comenzó pequeño pero que luego creció hasta ser de unas quince personas intentó ingresar al supermercado Kilbel de López y Planes e Iturraspe, a metros de la Seccional Sexta de Policía.
Primero, con un changuito de los que se encuentran en la vereda, intentaron romper el blindex de la vidriera. Después empezaron a tirar piedras. Pese a la cercanía de la Sexta, la actuación de la policía fue casi por casualidad. Porque según dijo a El Litoral uno de los propios efectivos intervinientes, él se dirigía a la dependencia policial a “dejar un informe”, vio la situación y allí comenzó el operativo, que terminó con un gran despliegue de móviles en las inmediaciones del súper. Hubo un enfrentamiento con balas de goma -de parte de la policía- y de piedras -en el caso de los delincuentes- y el intento de saqueo quedó desactivado. “Creen que no estamos trabajando por la protesta, entonces, hacen el intento”, dijo a El Litoral uno de los efectivos presentes.
A la vuelta
Tan simbólica como sugestiva resultó ser la imagen que dejaba este medio día el noreste de la ciudad: por un lado, el intento de saqueo al súper repelido por la policía, y a la vuelta, a sólo metros, en la intersección de Iturraspe y la Paz, un corte de ambas manos con quema de cubiertas, protagonizado por policías autoconvocados. Todos intentaron evitar los micrófonos y se resistieron -no precisamente de manera cortés- a ser fotografiados. Aún así, algunos de los efectivos apostados en el lugar confirmaron a este diario que la protesta se enmarcaba en la misma que vienen llevando adelante para reclamar mejoras salariales (ver pág.3). “Vamos a estar acá por tiempo indeterminado hasta que el tema se solucione”, dijo uno de los hombres presentes en la quema, que dificultaba sobremanera el ingreso y egreso a la ciudad a través de la autopista Santa Fe Rosario, por Iturraspe y Perón.
La protesta, que como se encargaron de aclarar los policías apostados frente a la URI, no implica un autoacuartelamiento, sumó, sin embargo, un agravante con el corte en Iturraspe. Es que la quema de cubiertas se hacía exactamente frente a las dependencias de la Patrulla de Intervención Urbana, con lo cual se obstruía la salida de los patrulleros.