Brutal golpiza de patovicas a un grupo de amigos en La Plata

 La velada entre amigos que festejaban un cumpleaños en un boliche top de La Plata avanzaba entre risas y distendida diversión. Pero todo cambió en un segundo, cuando los 15 patovicas del negocio protagonizaron un descomunal, salvaje y brutal ataque contra el grupo. El saldo fue de 10 personas golpeadas, cuatro de gravedad.

"No lo puedo creer, no me entra en la cabeza", dijo el padre de una chica agredida, que resultó con fractura de maxilar, perdió dientes y está internada en terapia intensiva, todo producido por una botella de champagne que le estrellaron en el rostro, apenas una muestra de la furia de los encargados de la seguridad.

El violento episodio ocurrió en la madrugada de domingo en el boliche Club Pierchic, ubicado en Camino Centenario y Avenida 508, de la localidad bonaerense de Gonnet. Anoche, el fiscal Fernando Cartasegna, que investiga el hecho, terminaba de escuchar los testimonios de las víctimas y sus familiares, mientras se enfocaba en identificar a "los tres o cuatro patovicas que fueron los más violentos, aunque todo el cuerpo de seguridad de la discoteca se compone de 15 empleados, de los que tenemos serias sospechas de que no están registrados y no cumpliría con la normativa vigente".

Juan Fascetto, un joven de 27 años y miembro del grupo agredido por los patovicas, contó a Diario Popular que "fue una vergüenza el accionar de esta gente, que atacaron con piñas, patadas, botellas y palos", precisando que "todos terminamos muy golpeados, porque se trata de personas entrenadas y con físicos trabajados, pero varios de nosotros la siguen pasando mal, porque la agresión fue descomunal".

Delfina Crocce tiene 25 años y desde el ataque de ayer su vida no será la misma. "Está internada, con un corte en la cara del que no sabemos aún su profundidad. Pero además tiene fracturas en el maxilar y perdió dientes. Es que le estrellaron una botella en el rostro", dijo el padre. Perdió el conocimiento. Para peor, al caer se golpeó la nuca. La están monitoreando a cada minuto", dijo el padre de la víctima.

El fiscal Cartasegna, en tanto, explicó que "se comenzó a trabajar apenas recibida la denuncia, en conjunto con la DDI La Plata y la seccional policial de Gonnet".

"Se denomina técnicamente situación confusional, porque se genera tal esquema caótico que impera o se impone la violencia. Las víctimas fueron los integrantes de un grupo de amigos, 10 en total, que concurrieron al boliche Club Pierchic en Gonnet. Estaban festejando el cumpleaños de un médico. Todos fueron alcanzados por la agresión, pero cuatro padecieron heridas graves. De esos cuatro, dos fueron chicas. Una recibió un botellazo y otra una brutal trompada. Por lo que estamos investigando, son tres o cuatro los patovicas que están comprometidos seriamente", señaló Cartasegna.

El padre de Delfina, asimismo, expresó que "no se entiende cómo puede ser que personas contratadas para la seguridad de un boliche, cuidar a los clientes, protegerlos, terminen agrediendo a la gente, tirando botellas", indicando que "al tomar contacto con lo que había pasado con mi hija y al resto de los chicos no lo podía creer".

"Los dueños, hay que decirlo, son tan responsables de esta situación como los agresores directos, que fueron los patovicas. Tengo entendido que los andan buscando, y que se ausentaron de sus domicilios", dijo Crocce.

Para el fiscal Cartasegna, "no se puede equiparar al grupo agresor con el grupo agredido, porque los empleados de seguridad fueron contratados justamente porque reúnen características especiales, en términos físicos, pero también de habilidades". Además de intentar individualizar a los agresores, la investigación también sospecha que los empleados no cuentan con el permiso oficial. "Hay una ley que debe ser cumplida y que rige para los controladores en discotecas. Hay un reglamento, condiciones y capacitación para los patovicas, pero aquí se observa un preocupante vacío", dijo el funcionario judicial.

Finalmente, Fascetto, que resultó golpeado en varias zonas de su cuerpo, indicó que "se tiene que ir a fondo con la investigación, porque son bestias que no miden el daño que pueden generar a los clientes, y está claro que en este caso estuvieron muy cerca de matar", y sostuvo que "este boliche no debe abrir jamás sus puertas nuevamente, y los responsables deben pagar por el drama que causaron".