Una cooperativa papelera comenzará a producir en Azul

Los trabajadores de la Cooperativa de Trabajo Pachi Lara de la ciudad bonaerense de Azul, culminaron el año 2013 con una gran noticia: podrían reactivar la producción de la fábrica. Esto se debe a que el juez, Juan Carlos Tato destrabó la medida que impedía a la cooperativa alquilar el predio. Sus trabajadores, habían tomado la fábrica hace dos años atrás, cuando la empresa Papelera Azuleña S.A declaró la quiebra adeudando varios meses de sueldo a sus empleados.

La lucha de los compañeros comenzó en el año 2011, cuando los trabajadores comenzaron a reclamar el pago de cuatro meses de sueldos, vacaciones y aguinaldo atrasados. Sin llegar a ningún acuerdo con la patronal, tomaron la planta de la empresa y , acompañados por el Inaes y Fecootra (Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina), comenzaron a interiorizarse para conformarse en cooperativa de trabajo.

En aquel momento pidieron al representante legal de la “Industria Papelera Azuleña S.A”, dueña del predio, que les alquilara el local para poder continuar con la producción de manera autogestionada. Sin embargo, el representante de la firma, Pascual Héctor Mancuso rechazó el pedido de alquiler por estar vigente el contrato con los locatarios anteriores.

Después de una lucha de más de dos años y de haber perdido al compañero Cristian “Pachi” Lara, quien se quitó la vida por haber perdido su fuente de trabajo, los trabajadores de la cooperativa tienen hoy la posibilidad de volver a poner en funcionamiento la empresa.

Esto se debe a que el juez Juan Carlos Tato dictaminó que feneció el contrato de alquiler que la empresa “Industria papelera S.A” tenía con la “Papelera Azuleña S. A” por lo cual los trabajadores, organizados hoy en cooperativa, podrán negociar el contrato de alquiler para poder reactivar la producción. Esto además les permitirá reconectar el servicio de gas que, junto con el servicio eléctrico brindado por la Cooperativa Eléctrica de Azul (CEAL), ofrecería las condiciones necesarias para poner las maquinas en funcionamiento nuevamente.

Ahora, los trabajadores deberán negociar con el síndico de la quiebra la situación de los bienes muebles y maquinarias para conseguir su uso y así, finalmente poder poner en funcionamiento nuevamente la planta.