Piden a la CGT y a empresarios a moderar la puja entre precios y salarios
El Jefe de Gabinete recibió por separado a una delegación gremial, liderada por Caló, y a empresarios de comercio y textiles. El Gobierno quiere evitar un desborde de las demandas salariales
El Gobierno retomó ayer su estrategia de diálogo con empresarios y gremios para intentar contener expectativas y moderar la pulseada entre precios y salarios, a fin de evitar sumar nuevas dificultades al ya complejo escenario económico. La gestión fue encarada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien mantuvo encuentros por separado con empresarios del sector textil, del cuero, el calzado y el comercio, a la vez que recibió en forma reservada a una delegación sindical encabezada por el titular de la CGT más afín al Gobierno, Antonio Caló.
La aceleración de la inflación y el inminente arranque de las paritarias constituyeron el denominador común de la ronda de reuniones. A los empresarios, el funcionario les volvió a exigir responsabilidad a la hora de fijar precios, ante lo cual los directivos de los diferentes sectores contestaron con el pedido de que desde el propio Estado se intente fijar una pauta salarial moderada (en la discusión con los docentes, la negociación que inaugurará la ronda de paritarias) que configure una referencia para el resto de las actividades (ver pag.3).
El encuentro con el grupo de dirigentes cegetistas ahondó sobre los mismos temas. Por más de una hora y en reserva, Capitanich conversó con Caló, Omar Viviani (taxistas), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Oscar Romero (Smata) y les pidió actuar con “mesura” al momento de anticipar planteos de cara a la discusión salarial. “Él insiste con reclamar moderación, pero le advertimos que si no hay respuestas pronto se nos viene la noche a todos”, confió a El Cronista uno de los gremialistas que participó de la reunión.
Cerca de Caló interpretaron el gesto del jefe de Gabinete como un claro intento por tratar de contener la preocupación sindical por la creciente inflación, especialmente después de que desde la central obrera oficial anticiparon que promoverán en los próximos convenios la inclusión de una cláusula para ajustar trimestralmente los sueldos en base a la evolución de precios y hasta plantearon la posibilidad de que el Ejecutivo fije por decreto el pago de un suplemento salarial de entre $ 1.000 y $ 1.500 previo a las paritarias. A eso se sumó que tanto sindicalistas opositores como gremialistas afines al Gobierno deslizaron demandas de aumentos con piso del 30%, muy lejos del propósito oficial de evitar que las subas se disparen por encima del 20%.
Al respecto, durante la charla con el funcionario, Caló y compañía ratificaron su absoluta desconfianza con los efectos del nuevo acuerdo de precios para contener la inflación y reclamaron medidas más de fondo. “Esto no funciona, es totalmente ineficaz si no hay voluntad política de los empresarios con el tema precios”, dijo otro de los gremialistas que acudió al encuentro.
Por otra parte, la delegación cegetista también aprovechó la reunión para renovar sus reclamos al Gobierno por el atraso en la distribución de los fondos comprometidos con las obras sociales sindicales, entre otros planteos. A su vez, Capitanich adelantó a los gremialistas que la Casa Rosada prepara anuncios importantes para febrero próximo, que abarcarían desde el incremento de las jubilaciones y la asignación universal por hijo hasta medidas vinculadas con la política de importaciones, confiaron las fuentes consultadas por este diario.