Defensa y Justicia ascendió a primera división

Entrá acá y repasá la vida institucional del conjunto de Florencia Varela, que desde la próxima temporada se cruzará con los más grandes del país por primera vez en su historia.

Defensa y Justicia, que concretó el ascenso a Primera División, tras disputar 38 fechas del campeonato de la Primera B Nacional, vivió épocas sin fútbol, pasó de identificarse con el color azul al amarillo y verde actual, a partir de la irrupción de una empresa de transportes en Florencio Varela y su zona de influencia.

El club nació en marzo de 1935, pero por más de tres décadas ofrecía a sus asociados apenas unas mesas de billar, metegoles y canchas de bochas. De fútbol, nada.

Pero en 1978, para no quedar detrás de otra entidad de la zona como la Asociación Deportiva Berazategui que se afilió al fútbol de AFA dos temporadas antes, la gente de Varela "se empezó a mover y buscó la afiliación", contó el historiador y estadístico de la entidad, Rubén Arias.

Entonces, en marzo del ?78, Defensa, todavía con el tono azul en su camiseta, debutó en la competencia afista, con un triunfo 2-1 sobre Cañuelas en el torneo de la Primera D. En 1982, un equipo que tenía como estandartes a Juan Carlos Moles, Francisco Bartelemi o Darío Stefanutti, con el histórico Rubén Moreno como DT, logró el primer ascenso a la Primera C.

Tres años más tarde, otro conjunto en el que revistaba un ya veterano Horacio Milozzi (otrora símbolo de Quilmes) subió a la Primera B. Ya eran épocas en la que la camiseta había cambiado de color.

La aparición de la empresa de colectivos ?El Halcón?, línea 148, la que hacía el recorrido entre Florencio Varela y Constitución, determinó que la institución trocara a la tonalidad verde y amarilla. Los planteles se trasladaban a las distintas canchas del conurbano en los micros de la compañía ?El Halcón?.

Seis meses más tarde, en 1986 y después de un certamen reclasificatorio, Defensa y Justicia logró la proeza de un nuevo ascenso y subió a la Primera B Nacional. De hecho disputó el primer campeonato de la hasta hoy máxima categoría del ascenso argentino.

La institución se mantuvo en la divisional hasta 1993, en la que volvió a la B Metropolitana, aunque cuatro años después retornó a la B Nacional, luego de derrotar por 2-1 a Tristán Suárez, cuando el mediocampista Jorge Galleguillo ya se erigía en baluarte y figura.

Delanteros como Gustavo Cuartas, Roberto Oste o Ezequiel Miralles (responsable de dos goles en un encuentro de Promoción que terminó 3-3 con Deportivo Morón, cuando se perdía 1-3 a los 44m. del segundo tiempo) ingresaron en la historia de la entidad, del mismo modo que hoy lo harán Nelson Acevedo, Washington Camacho o el goleador Juan Martín Lucero, puntales en este conjunto que dirige Diego Cocca.

Porque la tarea de orfebre del ex DT de Huracán y Godoy Cruz de Mendoza empezó a cimentarse desde comienzos de temporada.

Con la incorporación de jugadores que eran suplentes en otros clubes pero que guardaban cualidades distintivas de jugadores de "buen pie", el conjunto de Florencio Varela fue creyendo, de a poco, que la ilusión del ascenso no era una quimera.

Y en esta noche de San Juan, el ?Halcón? concretó el sueño de una popular barriada del sur del Gran Buenos Aires que parece no querer despertar en lo inmediato.