Italia y Grecia serán los ejes de la agenda de la Unión Europea

El nuevo primer ministro griego, Lucas Papademos, y su homólogo italiano, Mario Monti, protagonizarán buena parte de la agenda de la Unión Europea (UE) esta semana, en medio de las turbulencias en la Eurozona.


Tanto Papademos como Monti tienen este lunes y martes programadas varias reuniones en Bruselas y Luxemburgo en las cuales intentarán que la Comisión Europea y el Consejo de la UE contribuyan al esfuerzo conjunto por relajar la presión en torno a Atenas y Roma, según un despacho de la agencia de noticias DPA.

En el caso de Grecia, el objetivo es que el bloque comunitario desembolse el sexto tramo de ayudas por 8.000 millones de euros, que eviten la bancarrota en diciembre próximo, según el límite apuntado hace días por el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos.

Por su parte, se espera que Monti transmita a Europa un mensaje de responsabilidad del nuevo ejecutivo italiano en relación con la firme voluntad de Roma para concretar las reformas estructurales exigidas por Bruselas y el Fondo Monetario Internacional.

Van Rompuy, y el comisario de Economía de la UE, Olli Rehn, confían en que Italia hará todo lo necesario para reducir la abultada deuda pública del país, de 1,9 billones de euros.

La UE, aseguró el belga esta semana, "tiene plena confianza en la capacidad de Italia de superar su actual situación".

Asimismo, se esperan tres fechas: el Eurogrupo del próximo día 29 de noviembre y el posterior consejo de economía de los 27 (Ecofin) al día siguiente.

Por último, la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del próximo 9 de diciembre.

En esos encuentros, la UE debe definir cómo hará para reforzar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), dotado hasta la fecha con 440.000 millones de euros.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 decidieron en la última cumbre de Bruselas de finales de octubre reforzar el FEEF hasta los 1.000 millones de euros, pero dejaron las cuestiones jurídicas a sus ministros de Economía y Finanzas, que ahora deberían aportar soluciones para las próximas citas del día 29 y 30.

Los ministros trabajan con dos hipótesis principales: avalar hasta un 30 por ciento de emisiones de deuda soberana de un país (con una garantía europea en caso de pérdidas) o lanzar un programa para captar fondos fuera de la UE (quizás en algunos de los países emergentes, BRICS), o entre entidades privadas para la compra directa de títulos en los mercados.