Un López Obrador menos radical, de nuevo candidato de la izquierda mexicana
MÉXICO, - Andrés Manuel López Obrador, un beligerante dirigente de izquierda, buscará de nuevo el próximo año la presidencia de México que perdió en 2006 por escaso margen,
pero ahora promulgando una política de reconciliación con la que busca dejar atrás su imagen de confrontador.
"Vamos todos juntos, sin odios, sin rencores, a construir una república amorosa", dijo este jueves este historiador y politólogo de 58 años, al aceptar su postulación tras ganar en una encuesta a su oponente, el alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard.
Su tono es ahora más conciliador que el utilizado al perder la presidencia por menos del 1% de los votos en 2006, cuando semiparalizó la capital mexicana para impedir la posesión de
Felipe Calderón y pedir un recuento voto a voto que nunca se dio.
Luego se declaró "presidente legítimo" y empezó a despachar desde una vieja casona de la tradicional colonia Roma, en el centro de Ciudad de México, y nombró un gabinete en la sombra.
"Se han dedicado a distorsionar mi imagen los que me ven con malos ojos, porque no les conviene que exprese la realidad de México. Me han creado una leyenda negra", dijo durante una reciente visita a Washington.
Durante los últimos cuatro años, el político izquierdista se dedicó a crear su propio aparato político, distanciándose parcialmente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) -de
cuyo grupo fundador hizo parte- y del que incluso amenazó con retirarse por diferencias con su actual dirigencia.
Por ello se dedicó a recorrer la totalidad de los más de 2.500 municipios de México y a crear en cada sitio poblado del país un comité de su propia organización, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
"Necesitamos crear 65.000 comités, uno por cada sitio de votación, para que no nos vuelvan a robar las elecciones", repitió en un reciente mitin cerca a la capital mexicana.
Nacido en 1953 en Tabasco, un estado petrolero del sureste de México, López Obrador entró en las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México de manera
casi hegemónica hasta 2000.
Abandonó el PRI a finales de los años ochenta junto con otros dirigentes encabezados por Cuauhtemoc Cárdenas, para militar en una corriente de la que nacería el PRD.
En 1994, disputó a nombre de la izquierda la gobernación de su estado y perdió contra el PRI. En 2000, fue electo alcalde de Ciudad de México, donde enfrentó en 2004 un escándalo de
corrupción que implicó a algunos colaboradores cercanos.
Fue electo candidato del PRD para la presidencia en 2006, en un proceso en que su campaña fue blanco de una estrategia de propaganda negra, principalmente dirigida a vincularlo con el presidente venezolano Hugo Chávez.
El resultado oficial dio vencedor al PAN, pero López Obrador denunció fraude e inició movilizaciones de protesta, y hasta hace poco, solía presentarse en público como el "presidente legítimo" de México.