Con impulso alfonsinista, Casella toma fuerza para presidir la UCR
Con el respaldo del alfonisinismo, el dirigente radical Juan Manuel Casella toma fuerza para convertirse en el próximo presidente de la UCR y propone al partido abandonar la "oposición indiscriminada" al Gobierno de Cristina Kirchner.
"Tengo ganas de conducir el partido, estoy capacitado, tengo experiencia y algunas ideas para superar la situación que vive el radicalismo, que es parte de la misma situación de anomia que existe en el sistema de partidos", indicó Casella en diálogo con Noticias Argentinas.
El ex ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín reconoció que el santafesino Mario Barletta -impulsado por intendentes de grandes ciudades- es otro de los candidatos para tomar las riendas del Comité Nacional, aunque se encargó de marcar las diferencias: "Barletta tiene una condición distinta de la mía. Yo puedo decir he trascurrido mi carrera política en la UCR de manera íntegra. Barletta es un hombre de la academia que devino a la política con mucho éxito y tuvo una Intendencia excelente", explicó.
Incluso, Casella reparó en su trayectoria política en funciones públicas y se mostró capaz de convertirse en una figura de "consenso" para dirigir la UCR y desde su cargo impulsar una reforma en la Carta Orgánica para que la próxima conducción sea electa por el voto directo de afiliados y no a través de un cuerpo de delegados, lo que comenzará a debatirse en la Convención Nacional que sesionará desde el viernes.
"Creo que puedo ser un presidente de consenso, pero lo de presidente de transición me suena a impotente. Yo desde allí voy a impulsar la reforma y trabajar con ideas claras", agregó el ex diputado. La propuesta del candidato para suceder a Ernesto Sanz en el Comité Nacional a partir de mediados de diciembre se basa en una lectura del escenario político postelectoral con el PRO de Mauricio Macri en expansión como amenaza a la identidad de la UCR.
"Hay sectores de poder que en este momento están pensando en un esquema bipartidista en el radicalismo desaparece: por un lado el oficialismo ocupando el foco progresista y por el otro Macri en el foco promercadista o conservador. Asumir una oposición indiscriminada nos puede llevar a que la gente nos identifique con el polo promercadista y nos confunda. Eso sería un error político o una desviación ideológica", indicó.