All Boys dejó a San Lorenzo en Promoción
El equipo de Floresta aprovechó los errores infantiles del Ciclón y le ganó 1-0 en el duelo pendiente de la fecha 13. Bottinelli hizo un gol en contra a los 38 minutos, mientras que Gigliotti vio la roja a los 31.
San Lorenzo perdió por 1-0 ante All Boys en el encuentro pendiente de la fecha 13 del Torneo Apertura e hipotecó su continuidad en Primera División. El Ciclón, víctima de sus propios errores groseros, fue superado en la tabla de promedios por su verdugo y retornó a la caliente zona de Promoción. En tanto, los de Floresta le sacaron provecho a las concesiones para volver a festejar de a tres luego de cinco encuentros.
El Cuervo mostró mejores atributos en el amanecer del partido e hizo méritos para reclamar una ventaja. Ortigoza y Kalinski manejaron el medio y abrieron generalmente hacia la derecha, donde los juveniles Gutiérrez y Martínez entablaron una interesante sociedad. En 8 minutos, San Lorenzo llegó tres veces al arco y estrelló una pelota en el travesaño y otra en el palo. Primero lo tuvo Tula de cabeza, mientras que luego lo tuvo Gigliotti con un tiro desde fuera del área. Un comienzo esperanzador para el local.
All Boys no podía salir del asedio y el plan de explotar a Torassa por las bandas estaba trunco. A los 19, San Lorenzo volvió a meter miedo con un zurdazo de Sebi González que pasó cerca del palo. Más allá del dominio azulgrana, el elenco de Floresta comenzó a vislumbrar una luz de esperanza a partir de los errores defensivos de su rival. Un ejemplo claro fue la desatención de Migliore a los 21, cuando le cedió la pelota a Zapata en un saque apresurado. Unos minutos antes, Tula había salvado justo a tiempo y subsanó una serie de pases peligrosos en el fondo.
Con el correr del periodo inicial, la presión de San Lorenzo se redujo y el Albo pudo adelantarse. El combate en el mediocampo se emparejó gracias a la levantada de Barrientos y Sánchez. En tanto, los problemas del Ciclón se potenciaron a los 31, cuando Gigliotti vio la segunda amarilla por una fuerte entrada contra Vella sobre el lateral. Una historia similar a la de Bahía Blanca en la fecha anterior, donde había sido expulsado Salgueiro a la media hora. Y a los 38 llegó el segundo golpe: tiro libre desde la derecha para el visitante y Bottinelli convirtió en contra de su propia valla. De terror.
En un encuentro que tenía controlado, San Lorenzo se complicó solo a partir de alarmantes desatenciones individuales. Para encarar el complemento, Asad mantuvo los intérpretes y decidió transformar a Martínez en carrilero. Precisamente, un centro del debutante generó la primera chance clara del segundo tiempo, aunque González y Romeo no pudieron ganar en el área chica. La mala fortuna azulgrana se incrementó a los 17, cuando Gutiérrez se fue lesionado y con lágrimas en su rostro (lo reemplazó Romagnoli).
Luego de la primera quincena, el contragolpe de All Boys se encendió gracias a los avances de Rodríguez y Torassa. En consecuencia, se registraron algunas llegadas al área de Migliore. Domínguez coqueteó dos veces con el gol, mediante un cabezazo y un remate desde lejos. En tanto, el mediocampista uruguayo metió miedo con un zurdazo que se clavó en la red externa. Si bien estuvo muy lejos de brillar y atacó de a ratos, el conjunto visitante supo explotar los errores infantiles y se defendió con entrega.
Empujado por sus punzantes urgencias, San Lorenzo fue a la carga y se apoderó de la pelota. Méndez entró por Palomino para ampliar el menú ofensivo. Romagnoli intentó asumir la conducción y avivó la ilusión del empate con un par de centros peligrosos. Pero a la hora de concretar en el área, los de Asad volvieron a ser estériles. El que ratificó el concepto fue Kalinski, que a los 31 remató desviado pese a estar en el punto del penal.
El final fue dramático. All Boys amagó con liquidar el pleito con réplicas filosas, pero perdonó. Matos y Salom le dieron al palo, mientras que este último no pudo en el mano a mano con Migliore. Y luego respondió San Lorenzo: Romeo la tocó por arriba de Cambiasso y Coronel llegó a tiempo para despejar. No hubo tiempo para más y el Nuevo Gasómetro fue testigo de otro paso en falso de San Lorenzo. Herido y a punto de ahogarse en un mar de desconcierto, el equipo de Boedo es un náufrago que da pena.