"Colón, un nuevo problema o una gran oportunidad"

Cada certeza futbolística que se esfuma en Colón pasa a ser ocupada por una duda, por eso es vital comenzar a dar respuestas positivas cuanto antes. Los Sabaleros se tornaron previsibles. Parece un equipo planchado, atascado en su creatividad, sin capacidad para agredir ni para recuperar la pelota y con exageradas distracciones defensivas que se pagan con goles.

Los rojinegros tienen algunos misterios que ni un simposio de psicólogos puede desatascar. Franco tuvo una idea, que en las primeras fechas encontró eficacia en sus dirigidos. Hoy la realidad es otra, por lo que deberá encontrar en el jugador indicado el compromiso suficiente para no traicionar dicha idea. Son las premisas que tiene por delante el entrenador para capear a tiempo el temporal. Napoleón fue considerado uno de los mayores genios militares de la historia y no era un táctico, sino un estratega. Si tenía que cambiar, cambiaba. Eso vale para los momentos de zozobra en este deporte, esto debería entenderlo el DT.

El fútbol del Sabalero se valoró por su juego, pero se midió por su efectividad en las tres primeras fechas. La verdad de un partido está en las áreas y ahí, el equipo de Franco también hoy está sin respuestas. Errático, inofensivo,  confundido en la propia y también en la ajena. Se nota en algunos futbolistas cierta displicencia, falta de compromiso. Colón es a todas luces un equipo disfuncional. Pasó en 20 días, de ser una expresión alegre, sanguínea, inteligente; a este racimo de voluntades melancólicas, sin corazón ni cabeza, abandonado por la fortuna, expuesto a la adversidad.  Perdió sensibilidad Alan y Cia. y ahora todo es vacilaciones y descreimiento. Juega los partidos sin energía, a “remolque” de sus rivales.

La pelota se puso tan urgentemente caníbal, que se devora hasta a quien todavía no se le secó la sudoración, por haber sido la sensación del torneo hasta hace tres partidos. El conductor deberá revisar exhaustivamente el plan.  

"Más vale un sistema equivocado en el que todos crean, que el ideal, si los futbolistas ya no le tienen fe. Entrenar es eso. Convencer de que elegimos el mejor camino". La frase es de Marcelo Bielsa y se ajusta con sagacidad a la realidad del barrio Centenario. Para que Colón vuelva a ser competitivo, necesita recurrir a la proclamada actitud… y además, es hora que algunos renuncien a una parte de su desmedida estelaridad.

El fútbol como el trayecto al paraíso está plagado de muy buenas intenciones, pero ante San Pedro igual que en la cancha, son necesarias respuestas convincentes, terminantes, con carácter y personalidad. Con trabajo, disciplina y humildad podrá encontrar ese camino que lo saque de las dudas y lo lleve un ratito a la tranquilidad relativa. En Colón se recreó una atmósfera de decepción repetida en los últimos tiempos. Es hora de cambiar, dentro y fuera de la cancha. De ellos depende que los próximos partidos ante River y Unión sea, un nuevo problema… o una gran oportunidad!

Foto Prensa Colón