José Luis Maulín Pratto: "no se puede construir nada sin identidad"
Abuelas de Plaza lo reconoció como el nieto recuperado 120. Pero la Justicia Federal de Santa Fe aún no le restituyó su verdadera filiación ni su nombre.
José Luis Maulín Pratto, tiene 39 años de edad. Nació el 26 de marzo de 1977 en un sanatorio de Reconquista y fue "entregado" por los militares a un matrimonio de civiles.
La mañana de este jueves 30 de junio será innolvidable para José Luis. Los jueces José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría lo esperaban en el Tribunal Oral Federal para escucharle repetir cara a cara lo que les pidió en una carta de mayo de 2015. En esa oportunidad, el joven les solicitó "tengan a bien poder restituirme la identidad y poner fecha al juicio a los responsables de su apropiación indebida durante la última dictadura militar".
"Era un momento de desesperación para mí y para mis hijos (de 12 y 16 años)", dijo José Luis por LT10 antes de ingresar a la sala de audiencias donde desde la semana pasada comenzó el juicio por su apropiación y por el cual están imputadas la apropiadora Cecilia Góngora, y la médica que atendió el parto y firmó el certificado de nacimiento, Elsa Nasatsky de Martino. También estaba acusado el jefe de la Base de la III Brigada Aérea de Reconquista, Danilo Sambuelli, quien falleció en diciembre de 2014.
Con mucha ansiedad por su declaración, el nieto recuperado revivió la conferencia de prensa en la cual ayer las Abuelas lo presentaron como el hijo de Rubén Maulín y Luisa Pratto quienes fueron secuestrados y torturados en 1976 en Reconquista por una patota militar. En 2009 su parentesco había sido confirmado a través de una prueba de ADN pero continúa su reclamo judicial para recuperar su identidad. "Ya es una cuestión de tiempo", les digo
"Lo de ayer lo viví con mucha emoción porque lamentablemente no llegué a conocer personalmente a mi abuela quien me buscó durante mucho tiempo, al salir de la cárcel (...) cuando me ubicó, no pudo acceder a mí pero le dejó eso en mis hermanos", confiesa José Luis. Y pareciera que su mirada recorre todos estos años intentando recuperar el tiempo perdido. "Tengo la bendición de tener a mis padres vivos y puedo disfrutar de ese vinculo que se ha hecho cada vez más estrecho", suspira en su relato.
La identidad
Desde hace 7 años que José Luis sabe que el matrimonio de José Angel Segretin y Cecilia Góngora se apropiaron de su infancia y parte de juventud. Hoy espera que la Justicia le permita reconocerse como nieto recuperado. "Mis hijos hoy me dicen cuánto falta... eso me dicen...", confiesa la víctima de la complicidad civil con el gobierno militar durante la última dictadura. "No se puede construir nada sin identidad. Ella es la base de dónde venimos y a dónde vamos. No se puede andar sin saber quién es uno", sostiene.
Condenas previas
En 2013, Sambuelli ya había sido condenado a 21 años de prisión por los secuestros y torturas a 39 militantes, entre ellos Rubén Maulín –el papá de José Luis– y por la “violación agravada reiterada” de Griselda Pratto –la tía–, en un juicio histórico porque fue el primero en la provincia que juzgó la violencia sexual en centros clandestinos como delitos de lesa humanidad.
El caso de José Luis no se registraba entre las denuncias de niños desaparecidos en Abuelas de Plaza de Mayo, ni tampoco en los nuevos casos que, gracias a las investigaciones de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), se van incorporando al Banco. Sin embargo, se trata de otro caso de sustracción, ocultación y falsificación de identidad de un bebé en el marco del terrorismo de Estado, como todos los de nuestros nietos y nietas apropiados. Gracias a su valentía y la de familia se lograron reconstruir los hechos que los genocidas intentaron borrar y tergiversar. Luego de conocer en profundidad su historia y los padecimientos de sus padres por recuperarlo, la Asociación decidió incorporar su caso al listado de nietos restituidos, como un acto de reparación y verdad histórica.
Audio: José Luis Maulín Pratto
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