"Nadie tiene un arma en un cantero si es cuidado por el Estado"
Adelantó que enviará la semana que viene dos proyectos para que se les de participación a la víctima en los procesos penales, en el medio de la discusión por legítima defensa.
La gobernadora bonaerense llegó a laUniversidad Católica para charlar con alumnos de la Escuela de Política y Gobierno, del Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales y del Centro de Estudiantes de Ciencias Políticas. Conoce el terreno desde 1996: ahí estudió, ahí se recibió y ahí mismo conoció al padre de sus hijos, Ramiro Tagliaferro, hoy intendente de Morón, y de quien se separó luego de 17 años, a poco tiempo de asumir en el Ejecutivo.
A María Eugenia Vidal las clásicas definiciones no la acoplan y a 10 meses de haber asumido la gobernación bonaerense, mantiene una imagen positiva de casi el 70% y su liderazgo en la arena política es indiscutible.Recibió amenazas de todo tipo e incluso tuvo que dejar su casa de toda la vida para mudarse a una "residencia" dentro de la base aérea Morónpara que no esté en riesgo la seguridad de ella, ni la de su familia. Su guerra sin cuartel contra el narcotráfico, la mano de obra desocupada de la maldita bonaerense y la mafia que sigue dentro de esa estructura policial elevó a la gobernadora a otra escalón: dejó de ser la tímida "María Eugenia" para ser "Vidal" a secas.
El kirchnerismo no la ataca, el PJ y Massa la protegen, y Cambiemos está a su disposición. En la Casa Rosada el comentario siempre es el mismo:"Mariú sigue arriba, es impresionante". Ese es el presente político de la líder del PRO que por estas semanas lucha contra su peor enemigo y al que por ahora no lo logra, ni siquiera, molestar: la inseguridad.
Clásica. Formal, incluso mostrando que quizás llevaba la misma ropa que se puso bien temprano cuando salió de Morón, llegó puntual. Antes había estado reunida con el ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrichy más temprano con la primera dama, Juliana Awada. "Siempre en la provincia se ve lo malo pero es tanto mayor el compromiso y el potencial que eso es lo que sostiene la pelea de todos los días", esa fue su palabra de presentación. Habló no más de 20 minutos con un mensaje claro:compromiso y de "ser parte de un cambio de época". Esa fue la idea que intentó bajar al auditorio que tenía una particularidad: entre los alumnos de la universidad privada había trabajadores de la ciudad que se desempeñan en los parques de la zona de Puerto Madero y hasta un juez penal de la provincia de Buenos Aires. Por momentos, Macri era "Mauricio" y según el tema era "el presidente".
Contestó preguntas con respuestas cuidadas, pensadas, nada librado al azar. "No va a venir nadie perfecto, ni un iluminado a cambiar nuestro país. No importan las encuestas, las imágenes positivas. No creo que problemas de 20 años se resuelvan con un solo liderazgo o con un solo gobierno", y se animó a puntualizar un mensaje hacia adentro: "El compromiso también tiene que ser el de saber que en la vida también se tiene que dejar un espacio para el otro".
La coyuntura fue imposible de sortear y se le preguntó por sus declaraciones sobre la legítima defensa en el caso del cirujano. Ratificó su idea: "Lo que pasó es responsabilidad de Estado. Nadie tiene un arma en un cantero si se siente cuidado por el Estado. Va a llevar tiempo cambiarlo, pero sé que es algo urgente. Si la responsabilidad y las decisiones son serias, eso llevará tiempo. Las fotos con policías recién egresados adelante de los patrulleros no sirven. Hay que capacitarlos y creo en eso".
También habló sobre las amenazas que recibió: "Las amenazas tienen que ver con decisiones determinadas de políticas públicas. El principal desafío es ser consistentes con el cambio que prometimos. Eso tiene costo y sabíamos que iba a ser así. La provincia funcionó con un sistema y la gente votó en contra de ese sistema, nosotros no vinimos a convalidarlo. Estoy muy tranquila, estamos haciendo lo que creemos que es correcto".
"La Matanza está muy dividida desde el punto de vista socio económico. Hay que tener un estudio profundo, no solo puede ser un proyecto de ley. Yo pedí a las distintas áreas que se tomen el tiempo necesario para decirme cuál es la mejor decisión. Hay antecedentes positivos y negativos. Hay que tomar un camino prudente", afirmó sobre el proyecto de dividir el distrito más importante de la provincia de Buenos Aires. Defendió su relación con la intendenta, Verónica Magario: "La relación es institucional. Los fondos que la provincia distribuyó fueron siempre respetando la coparticipación. Nadie puede decir que nosotros hacemos favoritismos, eso se terminó".
También defendió su pelea por los fondos la provincia: "La vamos a pelear y el Presidente nos apoya. Espero que el Congreso y la Corte avancen. Es un reclamo justo". Incluso se animó a separar a su gestión del Gobierno Nacional: "Plata que nos deberían dar y no nos dan". Una capacidad particular en demostrar independencia en un tema que lleva a enfrentar a la Nación.
En términos de seguridad dio números: sostuvo que su gestión apartó en lo que va del año a dos mil policías y que apunta a que, a final de 2016, cada policía tenga su chaleco antibalas, entre otras cosas. También adelantó que presentará la semana que viene dos proyectos ante la legislatura provincial:Uno para que la víctima sea participada en todo el proceso judicial, que tengan que ser informados de todos los pasos hasta la condena, y otro para que el juez, antes de tomar una decisión sobre libertad o salida, escuche a la víctima.
Destacó la reforma del sistema penitenciario que inició y cuando se le preguntó por los primeros pasos, respondió con un dato, hizo una pausa y el auditorio se unió en una risa. "Este año compramos 10 mil candados. No había". Apuntó a la mejora de la comidas, la separación de los pabellones, la habitabilidad y "que las visitas no sea un negocio, que la comida no sea un negocio". "Escuchamos tantos años hablar de derechos humanos pero había siete mil presos que no tenían un colchón", remarcó pero también envió un mensaje: "Hay miembros del servicio penitenciario que estuvieron vinculados a la triple fuga pero hay personas que deberían estar detenidas y no lo están, habiendo presentado todas las pruebas y el trabajo excelente del ministerio de Justicia. No alcanza con que el Ejecutivo los aparte, hace falta que la Justicia los meta presos. No tiene que dar todo lo mismo".
Sobre educación hizo hincapié en su principal lineamiento: "No quiero que los chicos pasen de grado, quiero que aprendan. Las estadísticas nos van a dar mal pero es lo que hay que hacer, eso no importa".
Se le mencionó la relación del Gobierno Nacional con la oposición, pero Vidal marcó diferencias: "Mi experiencia en estos nueve meses es que la inmensa mayoría colabora: el Frente Renovador, el PJ, los intendentes, los legisladores, Margarita, todos colaboran. Sacamos 13 leyes fundamentales que hacen a la gestión con consenso. Yo no me siento obstaculizada. Hay sectores minoritarios, hay sectores antidemocráticos, otros que quieren que nos vaya mal, pero por suerte ya no se les da lugar".