Palermo, un superhéroe en la tormenta
Hoy se cumplen siete años que Martín Palermo convirtió el gol salvador de la victoria de la Argentina frente a Perú, que significó un paso clave en la clasificación del seleccionado dirigido por Diego Maradona al Mundial de Sudáfrica 2010.
Parece que fue ayer, pero no, fue exactamente hace siete años: la Selección Argentina dirigida por Diego Maradona dio un gran paso hacia el Mundial de Sudáfrica gracias a un providencial gol de Martín Palermo, a Perú, en posición adelantada y en tiempo de descuento.
Fue, al cabo, el del 10 de octubre de 2009 en el Estadio Monumental, uno de los tantos episodios cinematográficos que jalonaron la carrera de Palermo, el “Loco”, “Titán”, pero en este caso para sacar del pantano a la Selección y, por añadidura, a Maradona, que se había hecho cargo del plantel con aire de superado y el estandarte de una de sus frases de cabecera: “el agua caliente ya está inventada”.
Sin embargo, lejos de resultar accesible, a salvo de zozobras, las Eliminatorias devinieron tortuosas: al mando de Maradona el representativo nacional recibió una de las peores derrotas de su historia (6-1 a manos de Bolivia, en La Paz), también perdió con Brasil (3-1 en Rosario) y a dos fechas del final su clasificación al Mundial se veía comprometida.
Para llegar al partido decisivo con chances (14 de octubre, versus Uruguay en el Centenario) antes debía vencer a Perú, que hacía rato había quedado sin posibilidades y traía un equipo, amén de motivación escasa, debilitado.
Pero resulta que Argentina ganaba 1-0 con un gol de Gonzalo Higuaín, a los 45 del segundo tiempo empató Rengifo y en medio de una lluvia torrencial llegaron los minutos de descuento con Sergio Romero prácticamente en la mitad de la cancha y sus diez compañeros en el área de Perú.
Centro, rechazo, centro, Federico Insúa metió el buscapié y Palermo desvió la pelota hacia la red y no cerró el grifo del cielo, pero sí abrió el grifo de la fiesta.
En realidad Palermo estaba en offside, pero ni el juez de línea ni el árbitro boliviano Marcelo Ortibe advirtieron el hecho o, si lo advirtieron, lo omitieron.
Fue la noche de la palomita de Maradona, o del panzazo, o de la chapoteada, como se llame, a 96 horas del gol de Mario Bolatti en el Centenario, y el llanto de Carlos Bilardo, y la conferencia de prensa tristemente célebre en la que “El Diez” tocó la cumbre en materia de lenguaje procaz.
Aquel 10 de octubre de 2009, en el Monumental, la Selección formó con Sergio Romero; Jonás Gutiérrez, Rolando Schiavi, Gabriel Heinze y Emiliano Insúa; Enzo Pérez, Javier Mascherano, Pablo Aimar y Angel Di María; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín.
De cambio ingresaron Federico Insúa, Martín Demichelis y Martín Palermo, a los dos minutos del segundo tiempo, en reemplazo del mendocino Pérez, para tres cuartos de hora después consumar una de sus tantas epopeyas.