Rosenkrantz sería el próximo presidente

El último integrante del máximo tribunal podría ser una figura clave para llegar a convertirse en presidente.

Más allá de que Ricardo Lorenzetti tenga su mandato como presidente de la Corte Suprema de Justicia hasta finales del 2017, hay disputas internas por el poder a partir de la consolidación de Ricardo Rosatti. La elección del próximo presidente de la Corte se dará en 2018 y las internas están a la orden día.

Es que con el ingreso de Rosatti y Carlos Rosenkrantz, el Gobierno logró romper con la “mayoría automática” que tenía Lorenzetti y cambió la dinámica de la discusión de los fallos, con una negociación más profunda en cada uno de los temas. Highton, que era la más cercana al kirchnerismo, se acercó mucho a Rosatti y también tiene diálogo fluido con la Rosada. Lo mismo sucede con Rosenkrantz.

El cordobés Juan Carlos Maqueda continúa respaldando a Lorenzetti, ya que hasta ahora no cuenta con la confianza de ninguno de los operadores judiciales de Mauricio Macri, como por ejemplo Daniel Angelici.

Por el lado de Elena Highton de Nolasco, sigue manteniendo cruces frecuentes con Lorenzetti.  Por ejemplo, fue cuestionada por el nombramiento de su hija, “Elenita” Nolasco, al frente de la secretaría de Relaciones del Consumo del tribunal.

Además, aprovechando los problemas de salud de la jueza de la Corte Suprema, se rumorean conversaciones para un pacto entre Lorenzetti y el macrismo: el objetivo sería acelerar la renuncia de Nolasco, según publicó el portal Informador Público. Si este acuerdo se cumpliese, le abriría a Mauricio Macri la posibilidad de asignar un ministro de la Corte de su confianza.

La figura clave es Carlos Rosenkrantz,  otro nuevo ministro de la Corte, de mayor capacidad técnica que sus colegas y que se muestra de alguna manera “apolítico”. A raíz de esta postura, quedó como una gran opción para ocupar el lugar de presidente del tribunal más considerado en la Casa Rosada y el Congreso.

Luego del repudio que causó la decisión de Mauricio Macri de nombrar a los jueces en comisión, la aceptación de los jueces en el Senado fue aplastante. Rosatti obtuvo 60 votos a favor y 10 en contra. Rosenkrantz, por su parte, fue apoyado por 58 senadores y recibió 12 rechazos.