La chef que le enseña a cocinar a niños carenciados
Alicia Amende enseña recetas saludables en su casa de Barracas durante el día y una vez por semana realiza cenas para recaudar fondos.
Hace cuatro años que Alicia Amende desarmó su bolso en San Telmo y eligió Buenos Aires. Ni bien llegó, se involucró en proyectos solidarios. En este contexto, percibió la urgencia de proveer alimentos de calidad a la gente necesitada. “Lo que se ponía en la mesa era pura azúcar, grasa, sal y harina. Es comida pero no alimenta”, notó. Y contrario a la creencia popular, comer sano no es caro. “Por lo que sale una botella grande de gaseosa, que no tiene ningún valor nutritivo, se preparan 8 porciones de guiso de lentejas con verduras”, rectifica la chef que decidió poner manos a la obra.
El hambre oculta ocurre cuando la alimentación presenta una falta de micronutrientes necesarios como vitaminas y minerales, a pesar de tener un aporte calórico suficiente o a veces excesivo. Según el Programa Mundial de Alimentos de la OMS, constituye “un grave problema de salud en América latina”. Es lo que combate Amende a través de su programa de nutrición y cocina dirigido a chicos de barrios carenciados, Delicias de Alicia. Primero en La Matanza, luego en Lanús, en el pueblo entrerriano de Puerto Ruiz y ahora en Barracas, Alicia terminó desarrollando un taller estructurado de seis semanas donde chicos estudian el valor nutritivo de los alimentos a la vez que aprenden a prepararlos.
La otra faceta de Delicias de Alicia es el restaurante vegetariano que abrió para costear los gastos de los talleres. En modalidad “puertas cerradas”, cada semana 20 personas reservan una cena de tres pasos. Los viernes, el aula blanca se transforma en acogedor salón que junta en una gran mesa a todos los comensales "El 100% de los fondos recaudados por las cenas está destinado a los talleres para los chicos: los alimentos, los libritos, los cubiertos, las tablas, todo lo que necesitamos”, cuenta Alicia.
Audio: Alicia Amende
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