Qué hay detrás del nuevo auge de robos online a tarjetas de crédito

Los últimos meses marcaron un récord en ciberataques y defraudaciones informáticas, según estadísticas de la Procuración. Las modalidades, cómo evitarlas y los consejos de una fiscal general para el nuevo Hot Sale.

"Líbero", el presunto hacker acusado de ingresar en la cuenta de Twitter de la ministra Patricia Bullrich, detenido por la PFA la semana pasada, resultó ser  más hábil y movedizo de lo que parecía. El hackeo a Bullrich no habría sido su único ataque online: se lo acusa también de irrumpir en el sitio web del diario El Litoral y en la base informática de la Policía de Seguridad Aeroportuaria junto a dos cómplices que ya fueron arrestados. La detención de "Líbero", de apenas 19 años de edad, fue hecha en colaboración con la Policía de Investigaciones de Santa Fe. El joven fue trasladado la semana pasada a esa provincia, donde se le aumentó la imputación a algo que resultó ser mucho más que un chiste político: se lo acusó, precisamente, de haber cometido varias estafas online con tarjetas de crédito como miembro de una asociación ilícita.

"Líbero" está lejos de estar solo. La semana pasada, la división Delitos Complejos de la Policía de la Ciudad arrestó a seis hombres por orden del juez federal Sergio Torres en un operativo de diez allanamientos. La imputación: robar más de cien identidades con el fin de abrir cuentas bancarias, sacar tarjetas de crédito, generar sociedades anónimas o participar en empresas para lavar el dinero obtenido en electrodomésticos vendidos luego en la web o incluso en autos y motos.

A mediados del mes pasado, otras siete personas fueron arrestadas en la capital de la provincia de Córdoba tras una investigación del fiscal federal Enrique Senestrari y la división Delitos Complejos de la Policía provincial: se los acusó de falsificar DNI, tarjetas de crédito y carpetas para préstamos bancarios. Les incautaron gran cantidad de celulares, notebooks y televisores smart, tenían hasta hidrolavadoras y vehículos. El lote encontrado es el último eslabón de la operación: tal como con la banda investigada por el juez Torres, la Justicia sostuvo que los cordobeses lavaban el dinero robado comprando objetos para venderlos a precio de ganga en diferentes plataformas online.

A veces no se puede confiar ni en los propios amigos. Un escándalo estalló a mediados de abril entre un grupo de madres del colegio Maristas de la capital de Mendoza. Mujeres dentro del grupo, según publicó el sitio MDZ, fueron acusadas de tomar fotos de las tarjetas de otras en reuniones y cumpleaños para quedarse con los datos básicos –número, fecha de vencimiento y número de seguridad de la parte trasera- y luego comprar ropa en tiendas web de reconocidas marcas. Un gasto de 40 mil pesos fue el detonante, con una causa que recayó en la fiscal Cecilia Bignert. El conflicto habría sido resuelto en privado. No hizo falta ningún hacker en este caso. 

Mientras tanto, Mastercard anuncia a nivel global una nueva tarjeta que suma un lector de huellas digitales dentro del plástico mismo, un sistema que está siendo testeado en el mercado sudafricano y que eventualmente, en los cálculos del gigante del crédito, reemplazaría a la carga del número PIN antes de cerrar una transacción.

Toda esta lista de hechos y precauciones es, básicamente, parte de una sola conclusión: robar online con tarjetas de crédito, hasta irrumpir en una cuenta particular a través de una plataforma de home banking y realizar transferencias, es un delito más fácil de lo que parece, un delito que en los últimos meses llegó a un nuevo récord en la Argentina.

La UFECI, la unidad de la Procuración dedicada a investigar ciberdelitos y defraudaciones informáticas, creada por Alejandra Gils Carbó y encabezada por el fiscal Horacio Azzolin, presentó su nuevo informe de gestión la semana pasada. El informe engloba tanto ataques a tarjetas de crédito y home banking como fraudes de compra y venta en sitios web a nivel nacional.