¿Cómo se hace la caña con ruda?

¿Cómo realizar el correspondiente ritual con lo que tenemos en casa? ¿Por qué la caña con ruda trae suerte y salud? ¿Qué hacer para no dejar a los chicos afuera?

El 1º de agosto es el Día de la Pachamama. Por ello, es obligatorio honrar a la Gran Madre Tierra y tomar una copita de caña con ruda para alejar los maleficios, tener buena suerte y salud. 

La Pachamama, dueña de las cosechas y del ganado, rectora de las estaciones y proveedora de vida, debe ser agasajada por el hombre como a ella le gusta, porque los enojos de la Diosa de la Tierra son de temer: terremotos, sequías, inundaciones, heladas, incendios, granizo, huracanes, hambre, enfermedades y muerte. 

En el norte andino, el ritual incluye cavar un hoyo donde se mete una olla de barro con comida, pan y dulces, espigas de choclo, una botella de chicha o aguardiente, tabaco y hojas de coca, para "carar" (alimentar) a la Pachamama, el que luego se cubre con piedras, hasta formar un montículo llamado "apacheta". 

Pero en nuestra región, como en cualquier otra, podemos hacer el ritual con lo que tenemos en casa, incluso si no tenemos un espacio de tierra cerca. Con una sola maceta basta. 

En cuanto a la caña con ruda, se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda. Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año. Kieffer se refirió a esta costumbre, y aclaró  cuándo debe llevarse a cabo, cómo, y qué hacer para no dejar a los niños afuera.

En el noroeste del país también se estila colocar amuletos: en el tobillo, la muñeca o el cuello, se ata un hilo blanco y negro de lana de llama o de oveja, hilado hacia la izquierda, y se lo conserva puesto hasta que se rompa. 

Receta

Para preparar la caña con ruda por lo general se usa la ruda macho, que tiene las hojas más anchas, porque se le atribuyen mayores propiedades y un aroma más intenso. Muchos dicen que hay que macerarla desde Semana Santa, otros que con dejarla estacionar un mes ya es suficiente.

El mercado buscó nuevas posibilidades y hay quienes le dan otros sabores, adicionándole durazno o cáscaras de citrus para quitarle aunque sea un poco el gusto amargo y desagradable que suele tener esta bebida. Otra opción es colocarle a la botella, al momento de prepararla, una rama de canela, clavo de olor, anís, u otro aderezo. Beberla en ayunas, dicen, es lo ideal. Aunque con los años se van adaptando las costumbres y a lo largo del día también se acepta.