Abren un bar para entrar y romper todo

Está en Rosario. Cada sesión de 30 minutos alcanza para entrar y romper todo con un bate. Dicen que así la gente se desahoga.

La ira y la mala energía se pueden descargar ahora de una manera poco usual: en un bar creado para que la gente que asista rompa cosas durante 15 minutos con un bate.

La nueva modalidad ya existía en Buenos Aires desde hace dos años y ahora llegó a Rosario, donde por cada “sesión” de 30 minutos una persona puede romper y descargarse, pagando entre 200 y 400 pesos.

“Terminan de cama”, dijo Melina Dipp, dueña del bar que impuso esta modalidad en Rosario, porque “imaginate estar 15 minutos pegándole a las cosas”.

Las personas que entran al lugar son vestidas con un equipo de seguridad, toman un bate tipo béisbol y entran a una habitación donde pueden romper todo lo que quieran, durante 15 minutos. Después pasan a otra habitación donde “descansan” de semejante tarea, se relajan, toman algo con “música tranqui” y después se van, según contó Melina a Todo Pasa.  

“Todos vivimos muy al límite… viste esos días que te dicen ‘hola’ y vos ya querés matar a alguien?”, empezó a explicar la dueña de The Border Room. La idea de esta extravagante metodología es que, en vez de “matar a alguien”, dice, “te vas un rato” y “lo usás para desahogarte”.

De acuerdo con los datos que hasta ahora ve Melina, ingresan al lugar personas “de todas las edades”, en su mayoría mujeres, que se retiran “aliviados”.

Quienes atienden el lugar no preguntan por qué van -”entendemos que es una cuestión personal”- pero sí “preguntamos cuando se van qué sintieron, qué les pasó”.

“Esto no te soluciona los problemas”, dijo Melina pero una vez que sale la gente “ve cuál es la raíz” del conflicto. “Les resulta más fácil llegar a una conclusión”, dijo.

La modalidad

Dentro de la habitación con cosas para romper hay de todo: monitores, televisores, un muñeco, una cocina y hasta una heladera; todo lo que no sea paredes y piso. Si uno lleva lo que quiere romper, el precio es más bajo; si uno rompe lo que hay en el lugar, es otro.

Lo que se utiliza para romper es en su mayoría donado: “Te sorprendería saber la cantidad de cosas que la gente guarda”, dijo Melina, quien contó también que la gente consulta si puede llevar fotos.

“Todavía no apareció la imagen de un político", pero “mucha gente pregunta en la página si se puede llevar una foto”, finalizó.  

Audio: Melina - Dueña del bar

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Entrar y romper todo: la nueva moda en Rosario.