Francisco aceptó la renuncia de Aguer y nombró a un ex rector de la UCA
Se llama de Víctor Manuel Fernández. Es una persona muy cercana al Papa.
El papa aceptó este sábado la renuncia del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer y nombró en su lugar al arzobispo Víctor Manuel Fernández, según consigna este sábado La Nación.
Se trata de uno de los prelados más cercanos al pontífice. Es exrector de la Universidad Católica Argentina (UCA). Cordobés de 55 años y con una visión de Iglesia y pastoral totalmente en sintonía con la de Francisco, Fernández será el octavo arzobispo de La Plata , una de las diócesis más importantes del país.
Se espera que desde allí le dé un impronta totalmente distinta y renovadora a esta arquidiócesis, marcada por un apego a posiciones más conservadoras en lo doctrinario y a un estilo confrontativo y casi obsesionado con los temas de moral sexual.
Aguer, figura muy importante de la Iglesia argentina, condujo durante 18 años la sede episcopal, que conservó el estilo de los sucesivos arzobispos Antonio Plaza, Antonio Quarracino y Carlos Galán.
Durante su mandato, Aguer se enfrentó en forma directa a sectores políticos y sociales en debates sobre el aborto, la homosexualidad y el matrimonio igualitario, utilizando a veces términos como "la cultura fornicaria". La semana pasada, durante la homilía por el tedéum del 25 de mayo, no dudó en llamar "exaltadas de pañuelos verdes" a las mujeres que militan en favor de la despenalización del aborto.
Aguer y Bergoglio fueron juntos obispos auxiliares de Buenos Aires entre 1992 y 1998. En la década del 80, ambos fueron sacerdotes en la diócesis de San Miguel; Aguer era rector del seminario y Bergoglio era superior provincial de los jesuitas. Por eso siempre fueron "amigos", pero con estilos y concepciones muy diferentes.
No hay que olvidar que, debido a una lobby eclesiástica argentina conservadora contraria al entonces arzobispo Bergoglio, con nexos muy fuertes en el Vaticano, Fernández tuvo dos años frenada su aprobación canónica a su cargo de rector de la UCA. Pero para él todo cambió con la elección de Francisco, que lo convirtió el 13 de mayo de 2013 en arzobispo titular de Tiburnia y en el primer obispo argentino nombrado por él.