Rubén Michlig: "No nos tenemos que aferrar a la cláusula gatillo"

El hombre elegido por Omar Perotti para conformar la mesa de transición de gobierno, indicó que la cláusula gatillo es una base de negociación, pero "se puede sostener el poder adquisitivo con otros mecanismos".

Tras las últimas declaraciones del ministro de Economía de la provincia, Gonzalo Saglione, que indicó que el gobierno provincial buscará rediscutir la cláusula gatillo con los trabajadores estatales debido a la cambiante realidad económica, gremios como FESTRAM, ATE y AMSAFE fueron determinantes  al expresar que exigirán que se cumpla con este mecanismo de actualización salarial.

En abril, el gobierno provincial decidió dar continuidad a la cláusula gatillo por lo que resta del año, aunque también se acordó en ese momento que en el mes de agosto habría una revisión del comportamiento de las variables presupuestarias. Lo cierto es que agosto llegó, y en medio de la transición de gobierno, los gremios no están dispuestos a renunciar a la cláusula. 

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La preocupación del gobierno entrante se acrecienta debido a que la situación económica a nivel nacional agrava los números de la provincia que verá resentida la recaudación por coparticipación en 2.500 millones de pesos.

Ante la negativa de los gremios, Rubén Michlig, uno de los hombres elegidos por el electo gobernador Omar Perotti para conformar la mesa chica de diálogo con los representantes del gobierno de Miguel Lifschitz para ordenar la transición del poder, indicó por LT10 que "no hay que aferrarse a la cláusula gatillo como el único mecanismo de solución de las cuestiones salariales".

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"La cláusula gatillo fue un mecanismo de actualización de sueldos que se dio en los últimos años y fue una forma de solucionar la disución salarial en el marco de una economía favorable para los gobiernos provinciales, pero en sí mismo no representa la única forma de acordar politicas salariales. De por sí, el año pasado la cláusula gatillo fue perjudicial para los trabajadores, porque perdieron respecto a al inflacion ya que este mecanismo se aplica con retraso. No es la única forma de acordar políticas salariales, es una base de negociación, pero se puede llegar a sostener el poder adquisitivo con otros mecanismos", expresó. 

En tal sentido, Michlig manifestó que es "trabajo de actual gobierno" convencer a los gremios de negociar las condiciones de la cláusula: "Somos respetuosos de la decisión que tomen, pero estamos preocupados por el comportamiento de las variables y cuál es la situación que vamos a heredar en diciembre de este año", concluyó.

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Rubén Michlig llega junto a a Roberto Mirabella y Armando Traferri a una de las reuniones de traspaso de gobierno en la Casa Gris.