Parálisis política en Israel tras las elecciones legislativas

Reina la incertidumbre sobre el mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Los resultados casi definitivos de las elecciones legislativas anunciadas el viernes confirman la parálisis política en Israel, que pone en peligro el mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu, en segunda posición.

Antes de que se difundieran los resultados, el Likud (conservador) de Netanyahu y el partido de centro Azul-Blanco de Benny Gnatz, muy igualados según las primeras estimaciones, esperaban ganar algunos escaños suplementarios de cara a las negociaciones para formar un gobierno de unión nacional.

Pero el panorama casi definitivo que presentó este viernes la comisión electoral -que todavía debe hacer el recuento de 14 colegios electorales en los que se detectaron irregularidades- se ajusta a las previsiones: 33 escaños para el partido de Benny Gantz y 31 para el de Netanyahu, de los 120 que tiene el Parlamento.

En tercera posición queda la Lista Árabe Unida de los partidos árabes israelíes, con 13 diputados, seguida de la formación ultraortodoxa sefardita Shass, que obtendría nueve.

El partido laico nacionalista Israel Beiteinu, del exministro Avigdor Lieberman, recabó ocho escaños, los mismos que el partido ultraortodoxo asquenazí Yaadout Hatorah ("Judaísmo Unificado de la Torá").

Le sigue la lista de derecha radical Yamina, con siete escaños, el Partido Laborista, con seis, y la lista de izquierda Campo Democrático, con cinco.


 

Los israelíes fueron a las urnas (Foto: AFP)