Vélez ganó en Paraguay y llegó a la semifinales de la Libertadores

El Fortín se impuso por 4-2 en Asunción con goles de Maximiliano Moralez (PT 44m y ST 21m), Guillermo Franco, de penal (ST 41m) y Augusto Fernández (ST 42m). Antes, había estado dos veces arriba el local, a través de Rojas (PT 44m) y Maciel (ST 5m).

Vélez dio un paso más este miércoles hacia uno de sus sueños. Es que, después del 3-0 en la ida frente a Libertad, sacó un 4-2 de la galera en el Defensores del Chaco de Asunción, después de verse dos veces abajo en el marcador, y ya está entre los cuatro mejores de la Copa Libertadores.

En el arranque, el conjunto de Gregorio Pérez intentó salir a llevarse por delante a los de Ricardo Gareca. Era la única opción que le servía, dada la abultada derrota que había sufrido en la Bombonera. Y complicó, presionando entre la última línea y el medio de los argentinos, con una línea de volantes adelantados, Rodolfo Gamarra y Manuel Maciel como hombres más peligrosos y generando respeto con su juego aéreo. En ese pasaje, lo mejor fue un cabezazo de Víctor Cáceres que tapó un vital Marcelo Barovero.

Pero el asedio duró poco, porque en cuanto el Fortín se asentó en el campo y empezó a jugar con Víctor Zapata y Ricardo Alvarez, dominó como quiso y estuvo cerca de marcar cuando Santiago Silva, el goleador que volvía tras el desgarro, tocó un balón por sobre Tobías Vargas e Ignacio Canuto lo despejó en la línea.

Después de una larga demostración de solidez e inteligencia de parte de los de Liniers, Libertad pareció recordar que debía dar vuelta una serie adversa y volvió a adelantarse, amenazando por intermedio de Gamarra (tapó Barovero), Rodrigo Rojas (despejó Fernando Ortiz) y Maciel (cabeceó alto). Pero en esa etapa de ida y vuelta, los argentinos también avanzaron y estuvieron cerca con un disparo desviado de Alvarez y un intento de Silva que ahogó Vargas.

Hasta que llegó el emocionante minuto 44. Allí, Rojas apareció en el medio del área y definió bajo y a la derecha de Barovero. Pero enseguida, los guaraníes salieron mal del fondo, le quedó el balón a Zapata y luego por el centro a Maximiliano Moralez, quien remató por lo bajo frente a la salida del arquero. Ya con ese gol, Gareca y sus muchachos pudieron respirar hondo.

Pero en el complemento Libertad pretendió jugar sus últimas cartas, y encontró respuestas sin preámbulos a los cinco una nueva ventaja, cuando Maciel apareció por izquierda y definió con un sablazo cruzado. Pero ese fue el último vestigio de la voluntad paraguaya. Después, Vélez volvió a mandar en el desarrollo y, con su conocido recambio (Guillermo Franco retornó después de su lesión en el hombro, también entró David Ramírez) torció la balanza a su favor ante sus agotados rivales.

Silva avisó con un tiro alto y, a los 21, un exquisito avance terminó con un taco de Emiliano Papa en el área para que Moralez por izquierda volviera a igualar el pleito y liquidara aún más la serie. Ramírez tuvo un mano a mano, le tiró un globo al arquero desde afuera del área y la pelota pegó en el travesaño, y después Canuto le cometió un penal a Franco, que él mismo convirtió a los 41 con un remate a la izquierda de Vargas.

Aún faltaba la frutilla del postre, en el minuto siguiente, cuando otro ingresado, Iván Bella, corrió por la izquierda y habilitó al medio a Augusto Fernández, quien dejó pasar al arquero y puso la pelota alta para el cuarto. Nada más que agregarle a este Vélez que combina fútbol y actitud, confirma su candidatura y ahora espera rival entre Peñarol y Universidad Católica, que hoy se cruzarán en la revancha después del 2-0 del Carbonero en Uruguay.