La Corte Suprema dictó la "feria sanitaria"

El máximo tribunal firmó una nueva Acordada en sintonía con duras restricciones del DNU pero con refuerzo de áreas clave. Organizan guardias y turnos.

La Corte Suprema firmó una nueva acordada que dictó una feria judicial extraordinaria por motivos sanitarios y que acompaña la vigencia de la ampliación de la cuarentena general obligatoria anunciada por el Gobierno Nacional en el marco de la crisis por el coronavirus. La modificación en el criterio de la última acordada que había establecido “guardas mínimas” en tribunales apunta a seguir la estrategia “espejo” entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, entendiendo que es la Casa Rosada la que tiene la autoridad en materia de salud pública.

La coordinación con el cuarto piso del Palacio de Tribunales era constante hasta última hora de ayer, luego de la reunión que mantuvo Alberto Fernández con los gobernadores para definir las nuevas restricciones y sus alcances. Pero además de fijar estructuras judiciales de turno, contiene un mensaje tácito de sintonía absoluta para apuntalar al Gobierno en la persecución penal de quienes infrinjan no solo la cuarentena, sino las cuestiones ligadas al abastecimiento de bienes de primera necesidad y el operativo de control de organismos oficiales contra la especulación de la oferta.

Luego de las críticas llegadas desde tribunales inferiores luego de que el último lunes, por unanimidad, la Corte dispuso que el Poder Judicial funcione con guardia mínima, la redacción de la nueva Acordada suplanta esos criterios (con foco en lo sanitario como origen) y es consistente con el aislamiento obligatorio que definió el Ejecutivo.

La intención de la Corte es barajar y dar de nuevo para volver a reorganizar las pautas que guíen a las Cámaras Federales de todo el país respecto cuál será el sistema de turnos, con qué personal contarán (que no haya sido ya licenciado en el criterio de las guardias mínimas por integrar grupos de riesgo) y delimitar el tratamiento de asuntos prioritarios. El formato se asemejará al receso de enero pero con algunos otros condicionantes por el contexto de crisis que convierten al federal como fuero de excepción en el marco de una cuarenta. En ese sentido, los equipos serán reducidos y la virtualidad dominará la escena por la imposibilidad de trasladarse.