El toque de queda: ¿el nuevo camino contra el coronavirus?
El rebrote de coronavirus en Europa acelera las decisiones de los gobiernos. Eslovenia se sumó a Francia y Bélgica, e implementará la medida desde las 21 y las 6 horas.
Ante el rebrote de nuevos casos de coronavirus, los países de Europa se vieron obligados a tomar medidas restrictivas para contener la propagación
Tal es el caso del gobierno esloveno que el lunes anunció la entrada en vigor de un toque de queda a partir del martes que regirá entre las 21 y las 6, dijeron las autoridades, quienes agregaron que las reuniones se limitarán a seis personas y se prohibirán los desplazamientos entre regiones. Las restricciones afectan igualmente a las escuelas y solo podrán asistir a clase los alumnos de primaria, en tanto, los mayores deberán seguir las clases por internet. Es la primera vez que Eslovenia, un país de 2 millones de habitantes, declara un toque de queda desde el inicio de su brote de coronavirus.
Francia y Bélgica también decretaron la misma medida recientemente. Es que según las nuevas normas, desde el sábado pasado, los habitantes de París y de otras ocho ciudades francesas deben quedarse en casa desde las 21 horas hasta las 6 de la mañana, durante cuatro semanas. Una medida que provoca descontento en la ciudadanía y los sectores perjudicados por las restricciones.
Por su parte, el primer ministro belga Alexander De Croo manifestó: “La situación es grave. Estamos peor que en marzo, cuando se decidió el confinamiento”. Es por eso que implementó un toque de queda nocturno a partir de la medianoche de este lunes al martes, durante los próximos quince días: estará prohibido circular, salvo autorización especial, por todo el territorio, desde las 00.00 h a las 5:00 h.
En la misma sintonía se mueve, Austria, donde el gobierno decidió endurecer las limitaciones vigentes en el marco de la pandemia de coronavirus debido al incremento de personas contagiadas por la enfermedad, que ya se cifran en casi 66.000 en el país. Las nuevas normas ponen el foco, sobre todo, en las reuniones sociales. Así, las autoridades austriacas prohibieron las reuniones privadas con más de seis personas en interiores y de más de doce al aire libre.