Brasil: Bolsonaro arriesga posibles derrotas en San Pablo y Río

Se eligen intendentes y concejales de 5.569 municipios. La derecha moderada y distintas izquierdas podrían arrebatar al actual presidente muchos de su feudos municipales, en especial en las grandes ciudades.

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Unos 147,9 millones de brasileños están convocados para votar este domingo intendentes y concejales en 5.569 municipios, en una elección en la que se espera que el presidente Jair Bolsonaro sea derrotado por la derecha moderada y diversas izquierdas en varias ciudades importantes, sobre todo en las dos más pobladas del país, San Pablo y Río de Janeiro.

Según los analistas, las varias izquierdas y la centroderecha no bolsonarista tienen chances de enterrar a la ola de antipolítica que permitió en 2018 la elección del actual mandatario, el capitán ultraderechista defensor de la dictadura militar.

Poco más de 147,9 millones de brasileños están habilitados para votar en la primera vuelta de las municipales, en la que se elegirán intendentes, viceintendentes y concejales de 5.569 municipios.

Habrá segunda vuelta el 29 de noviembre en 95 ciudades con más de 200 mil electores, si el vencedor no supera el 50 por ciento de los votos.

Por la pandemia, las elecciones previstas para octubre fueron postergadas para noviembre y ocurrirán en medio de alertas sobre una segunda ola de coronavirus: sólo podrán votar los electores que acudan con barbijo.

La disputa principal se dará en la mayor ciudad sudamericana, San Pablo, donde el favorito es el actual intendente, Bruno Covas, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), delfín del gobernador Joao Doria, precandidato presidencial en 2022 y exaliado de Bolsonaro.

En segundo lugar aparece Guilherme Boulos, líder del movimiento sin techo del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y en tercero, luego de haber partido como líder, el bolsonarista Celso Russomanno, y después Marcio França, del Partido Socialista Brasileño (PSB), candidato del exaspirante presidencial Ciro Gomes.

El Partido de los Trabajadores (PT), del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, arriesga a sufrir su peor elección en San Pablo desde 1989, aunque según las proyecciones deberá pisar fuerte en ciudades medianas superando la debacle de las municipales de 2016, año en el que fue destituida la entonces mandataria Dilma Rousseff.

Según las encuestas, Covas y Boulos deberían pasar a una segunda vuelta, aunque no se descarta una victoria en primera vuelta del actual alcalde, nieto del exgobernador paulista Mario Covas.
 

Por la pandemia, las elecciones previstas para octubre fueron postergadas para noviembre y ocurrirán en medio de alertas sobre una segunda ola de coronavirus: sólo podrán votar los electores que acudan con barbijo


En Río de Janeiro, segunda ciudad del país, la política tradicional dirá presente con el exalcalde Eduardo Paes, del derechista Demócratas, como favorito con 20 puntos de distancia del segundo, Marcelo Crivella, actual intendente del partido Republicanos, de la Iglesia Universal y candidato de la familia Bolsonaro.

En empate técnico con Crivella están la comisaria Martha Rocha, del Partido Democrático Laborista (PDT) de Ciro Gomes y la exgobernadora y dirigente del movimiento negro Benedita da Silva, del PT.

Se juega la reelección, también, Carlos Bolsonaro, hijo del presidente, como concejal en Río de Janeiro.

"No hay ningún candidato apoyado por Bolsonaro en ninguna capital marchando bien. No está logrando que candidatos se identifiquen con él en las grandes ciudades. Incluso en San Pablo parece que el apoyo de Bolsonaro le sacó votos a Russomanno", dijo a Télam el cientista político Vinicius Vieira, de la Fundación Armando Alvares Penteado (FAAP).

San Pablo concentra el mayor número de votantes, con 8,9 millones, y el colegio electoral más pequeño del país es la ciudad de Araguainha, en el estado de Mato Grosso con 1.001 votantes.

Las encuestas, según varios analistas, no pueden detectar la abstención que habrá este año a raíz del temor de las personas por el coronavirus, sobre todo en grupos de riesgo, para acudir a los centros de votación donde funcionan las urnas electrónicas, un sistema que se mostró eficaz y seguro desde 1996 en Brasil.
 

La perspectiva en Belo Horizonte, Recife, Salvador y Porto Alegre


Otras ciudades que pueden tener impacto político relevante son Belo Horizonte, Salvador, Recife, Fortaleza y Porto Alegre.

En Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, podría ser reelecto con más del 65% de los votos el expresidente de Atlético Mineiro, Alexandre Kalil, del Partido Social Demócrata (PSD), una fuerza que forma parte de la base de todos los Gobiernos desde hace una década.

En Fortaleza, capital de Ceará, el capitán de la policía Wagner Sousa, bolsonarista que alentó un motín policial este año, puede ir a la segunda vuelta contra Pedro Sarto, candidato de Ciro Gomes, el nombre más poderoso del estado.

En tercer lugar aparece en las encuestas Luziane Lins, del PT.

En Recife, capital de Pernambuco, una familia tendrá dos candidatos enfrentados: son los primos Joao Campos del PSB, hijo del exgobernador Eduardo Campos, y Marilia Arraes, del PT, nieta del exgobernador Miguel Arraes, luchador contra la dictadura.

En tercer lugar se ubica Mendonça Filho, de Demócratas, exministro de Educación de Michel Temer.

En Porto Alegre, una coalición de izquierdas lidera con la comunista Manuela D'Ávila lo cual puede darle fuerza para 2022 al gobernador del Estado de Maranhao, Flávio Dino, único gobernante del Partido Comunista do Brasil.

Los posicionamientos para las presidenciales de 2022 se darán tras la elección municipal con Demócratas, el ex Partido del Frente Liberal que apoyó a la dictadura, que ya posicionó al animador de TV Globo y magnate Luciano Huck como una de sus opciones, al lado del exministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, aliado de Bolsonaro.

Las elecciones no se realizarán en Macapá, capital del estado de Amapá, vecino con Guayana Francesa, a raíz de un caos social generado por un apagón tras la rotura de una subestación eléctrica que ya lleva más de diez días.