Juan del Barrio: "Trabajamos mucho para dar un producto de alta calidad"

El tecladista, quien integra la nueva formación de la banda "Los Abuelos de la Nada, junto a Gato Azul Peralta, hijo de Miguel Abuelo, analizó el proceso de construcción de la cuarta etapa del emblemático grupo, que se presentará el sábado 27 de marzo en el Teatro Ópera.

Tras un año de postergaciones debido a las restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus en el que la banda aprovechó para realizar diversos lanzamientos, la nueva encarnación de Los Abuelos de la Nada, encabezada por el tecladista Juan del Barrio y el cantante Gato Azul Peralta, hijo del recordado Miguel Abuelo, finalmente tendrá su debut porteño el próximo sábado 27 de marzo, a las 20.30, en el Teatro Ópera.

"Estamos muy ansiosos. Trabajamos mucho para dar un producto de alta calidad, así que estamos esperando. Solo falta la emoción con la gente, porque sin público no hay emoción", manifestó a Télam Juan del Barrio, líder musical en esta cuarta etapa en la vida de la banda, que busca continuar el proyecto que quedó trunco en marzo de 1988 con el fallecimiento de su célebre mentor

Anunciado en 2019, este regreso preveía una larga gira por el país y algunas presentaciones en Latinoamérica en la primera mitad de 2020, que concluiría con el esperado show en el Teatro Ópera, un reducto emblemático en la trayectoria del grupo; sin embargo, las diversas cancelaciones por la pandemia apenas permitió realizar en marzo pasado un concierto en Lima, Perú.
 


No obstante, Los Abuelos de la Nada, cuyo núcleo central lo completan el guitarrista Kubero Díaz; el baterista Sebastián Peyceré; el vocalista Frankie Landon; el saxofonista Jorge Polanuer; y el bajista Alberto Perrone; no se quedó quieto y aprovechó el año de confinamiento para ir lanzando nuevas versiones de viejos clásicos, acompañados por diversas figuras.

Así se sucedieron "Lunes por la madrugada", con Ricardo Mollo y Manuel Moretti; "Tristeza de la ciudad", con Los Tipitos; "Chalamán", con Connie Isla y Miguel Zavaleta; "Costumbres argentinas", con Benjamín Amadeo; "Himno de mi corazón", con Natalie Pérez e Hilda Lizarazu; los inéditos "Mi estrella y yo" y "Un río crucé"; "Cosas mías", con Javier Malosetti; y próximamente llegarán "No se desesperen", con El Kuelgue; y "Guindilla ardiente", con Bándalos Chinos.



Muchos de esos invitados serán de la partida el próximo 27 en el Ópera, al igual que algunos recordados exAbuelos, como el caso de Gustavo Bazterrica, o nombres ligados estrechamente a la banda, como Gringui Herrera, autor de "Tristezas de la ciudad" y coautor de clásicos como "Así es el calor".

En diálogo con Télam, Juan del Barrio se refirió a esta postergada presentación formal de Los Abuelos de la Nada y explicó los objetivos que persigue el grupo en esta remozada versión.

Télam: ¿Cómo resultó para Los Abuelos de la Nada esta postergación de un año de su debut en vivo en el país? ¿Los descolocó o sirvieron para afianzar al grupo y familiarizar a los fans con su nuevo sonido?

Juan del Barrio: Por un lado, sí, habíamos tenido una primera presentación el 7 de marzo del año pasado en Lima, que fue un momento muy emotivo, muy emocionante, y de repente hubo que postergar todo. Pero, por otro lado, fue un año de maduración en otros aspectos. Pudimos darle un tratamiento especial a cada tema que lanzamos y gracias a eso pudimos estar presentes igual. Optamos por eso porque nunca nos cerró mucho la posibilidad de un streaming. Preferimos concentrarnos en grabar temas en vez de hacer un show de ese tipo.

T: ¿Sintieron que un streaming iba en contra del espíritu de este regreso?

JDB: Por ahí, en otras circunstancias, hubiera sido válido, pero nosotros necesitábamos estar en contacto con el público, como todos los artistas, pero además por esta situación de la vuelta queríamos hacerlo mano a mano. El compositor trabaja solo en su obra pero si eso después no tiene contacto con el público no sirve más que como manifestación estética. El ritual de tocar con la gente es irremplazable. Parece una descripción demagógica, pero al fenómeno musical si le falta esa parte, realmente no funciona.


T: ¿Percibieron a partir de estos lanzamientos una necesidad especial de la gente en el regreso de Los Abuelos de la Nada?

JDB: Yo no sé si es así pero para nosotros sí es así, por las muestras de la gente que se comunica con nosotros. La respuesta es como que necesitan la vuelta porque Los Abuelos de la Nada es un emblema del rock argentino.

T: ¿Cuál fue el objetivo al invitar a tantas figuras tan disímiles a participar en las distintas nuevas versiones que fueron presentando?

JDB: Pretendemos que Los Abuelos de la Nada sea una plataforma artística, con una formación estable, pero que además abra el juego para que participen otras artistas, incluso de otro palo, como el caso de Benjamín Amadeo y Natalie Pérez, que respetan y quieren mucho a Los Abuelos pero que además lo hicieron muy bien. Es un momento de unión, no de cerrar las puertas, al menos para nosotros. Además, es otro momento del rock, no como en los `70 en donde se dividía entre rock y música bailable, sino que es un momento de fronteras más permeables.
 


T: Que en la formación haya integrantes que fueron parte de Los Abuelos en otras épocas, así como la presencia de Gato Azul, ¿les da una base como para que puedan hacer estos cruces?

JDB: No sé si es así. En su momento, Los Abuelos tenía su público rockero que respondía a Miguel, sabía de sus andanzas con la primera formación y en Europa. Pero apareció un joven llamado Andrés Calamaro que despertaba otras inquietudes y traía más pop que rock. Eso dio lugar a un público más heterogéneo que por ahí no se hubiera acercado al rock si no hubiera sido por eso. Cuando salió "Mil horas", lo mataron porque decían que no era rock y sin embargo Los Abuelos fueron conocidos en toda Latinoamérica por ese tema. No se trata de invitarlos porque más gente va a pagar la entrada. La gente que va a venir porque están Natalie Pérez o Benjamín Amadeo, va a conocer una banda de rock muy grosa. Como siempre, el intercambio es beneficioso para las dos partes.