La importancia de la ventilación cruzada

Por qué es efectiva para reducir el riesgo de contagios

Desde inicios de la pandemia se ha mencionado lo necesario que es la ventilación, sobre todo en los espacios donde se reúnen personas. Una de las claves para la lucha contra la segunda ola es la ventilación cruzada, efectiva y constante.

Tiene que haber corriente de aire, un viento fuerte que vuele los papeles en el uso compartido de espacios cerrados, sobre todo durante reuniones sociales. Estos lugares son propicios para la transmisión imperceptible que se da mediante aerosoles de pequeño tamaño, o transmisión mediante núcleos de gotas.

La ventilación cruzada es un método que busca generar corrientes de aire natural dentro de espacios cerrados. De esta manera permite ventilar y renovar el aire. Ventilar es una medida efectiva porque evita que se acumulen aerosoles en el aire y reduce el riesgo de tener un evento de súper contagio, el cual ocurre cuando una persona contagia a muchas otras, incluso estando a más de dos metros de distancia.

No basta con abrir una sola puerta o ventana, sino que se necesitan por lo menos dos que estén opuestas. Esto permite que el aire circule desde la zona con alta presión a las de baja. Generando así una corriente de aire interior, que permite la ventilación y renovación del aire que se respira.

Por eso se recomienda ventilar siempre todo lo que sea posible, de manera continua y abrir las puertas y ventanas exteriores. La mejor ventilación es cruzada (apertura de puertas/ventanas opuestas), continua (no se acumula aire respirado) y distribuida (no se acumula aire sin renovar en el ambiente).