Argentina se quedó con el grupo y va por más

Venció a Chile por 3-1 en su última presentación en la primera fase del Sudamericano. Ferreyra (2) y Mosca marcaron para el equipo de Perazzo, que se clasificó invicto al hexagonal que reparte 4 lugares para el Mundial y dos para los Juegos olímpicos.

Argentina cumplió, al menos desde los números. Se aseguró el primer lugar en la zona y llegará con una semana de descanso al hexagonal final. Demostró en esta primera fase que tiene individualidades y actitud para ir en busca de los partidos. Pero aún está en deuda con el juego, principalmente porque con estos nombres puede dar más colectivamente. Ayer, pese a la rotación, superó sin discusión a un rival muy timorato y que nunca mostró una postura ofensiva aún sabiendo que necesitaba ganar.

En el primer tiempo quedó claro que la rotación no modificó la escasez de juego que viene mostrando este equipo. Tuvo la pelota más que Chile, que le costó crear juego. Al no tener volantes por afuera que se acercasen a los defensores en la salida, se recurrió demasiado al pelotazo. Y así hubo que depender de las individualidades: que resolviese el habilidoso Iturbe o que aguantase y descargase Ferreyra. Dentro de este panorama se destacó la tarea de González Pirez, impecable en los cruces. Justamente de sus pies nació el primer llamado de atención ofensivo de Argentina: Pirez se mandó al ataque y habilitó a Iturbe, quien sacó un remate que salió rozando un poste. Contestó Chile con un buen desborde de Ramses Bustos, que mandó un centro y tras el resbalón de Zuculini recibió Silva, sólo en el segundo palo, pero definió mal. El resto del primer tiempo fueron fricciones, pese a las intenciones argentinas. Otro punto de atención, apuntando a la mejoría, fue que a la defensa argentina le cuestan los pelotazos cruzados.

El inicio del segundo tiempo resultó parecido al primero, ni siquiera cambió la intensa lluvia. Hasta que a los 12 minutos un tiro libre ejecutado por Cardozo fue conectado por Galeano, pegó en el travesaño y en el rebote Facundo Ferreyra la acomodó junto a un palo. Diez minutos después volvió a golpear Argentina, Mosca apretó eficientemente en la salida chilena y la pelota le cayó a Ferreyra, quien con un movimiento típico de goleador arqueó el cuerpo, se sacó magistralmente con una gambeta a un defensor de encima y con la cara interna de su pie derecho le cambió el palo al arquero chileno. El punta de Banfield demostró que Funes Mori tiene bien cubiertas las espaldas.

Al instante del segundo gol de Ferreyra volvieron las dudas porque un contraataque encontró mal parada a la defensa argentina y lo aprovecharon en una rápida combinación los chilenos y así Alejandro Márquez empujó a la red un pase cruzado de Yashir Pinto.

Sin embargo los cambios efectuados por Walter Perazzo levantaron a Argentina. Se asentó Rodrigo Battaglia en el medio y Michael Hoyos le brindó más profundidad al ataque. Y un preciso tiro bombeado de Iturbe pegó en el poste izquierdo del arquero Alfaro y tras una serie de groseros errores y rebotes de los marcadores centrales de Chile, la pelota le pegó en la cara a Mosca y continuó rumbo directo al 3 a 1.

Por fin llegó el descanso tan esperado por todos en Arequipa. El Sub 20 argentino tendrá ahora siete días para iniciar su recorrido en la segunda fase del torneo. Si estos días consigue hallar el mecanismo para agregarle juego a su contundencia y actitud, tendrá material para soñar con un final más que feliz.