Las claves de Sebastián González y su imparable Quimsa

Mano a mano con el DT para conocer la intimidad de la Fusión invicta. ¿Cuál es la fórmula? ¿Cómo se rearma ante cada situación? El cordobés explica esto y habla de su exitosa trayectoria.

En tiempos donde la vorágine misma y la dinámica del día a día exigen un foco de atención plena, el espacio permitido para relajar, tomarse un respiro y salir de cierta burbuja no parece ser muy grande. El calendario mismo lleva a eso, a la exigencia, a responder con la obligación de estar a la altura todos los días, y ahora, con este parate de una semana que tiene nuestra Liga Nacional a raíz de la ventana FIBA, es tiempo de tener esa bocanada de oxígeno y analizar con mayor profundidad algunas cuestiones. Le pasa a todos, y también a Quimsa, uno de los dos grandes invictos que tiene la temporada. La Fusión está con récord 6-0 y no se detiene en su andar, más allá de ya ir superando varios obstáculos o situaciones en este inicio.

Es que los santiagueños tuvieron algunas situaciones en estos primeros juegos, como la salida de Chuzito González (a Instituto) y el corte de Delroy James post Súper 20, más la lesión del capitán Mauro Cosolito en los últimos días. Con esto, el equipo tuvo que reacomodarse ante estas bajas y aún con plantel reducido se mostró inquebrantable (anunció la incorporación de Terrence Roderick, pero todavía no pudo sumarse al equipo), firme e incluso dando un paso más hacia adelante. La realidad dice que Quimsa se fortaleció ante estas adversidades, y si bien apenas estamos en el inicio de temporada, es muy importante el mensaje que está dando hoy como equipo.

Este es el tercer año consecutivo de Sebastián González al frente de la Fusión. Llegó al club para la 19/20 suspendida por la pandemia y de inmediato impuso su sello, como lo hizo en cada lugar por donde pasó (Atenas, 9 de Julio, San Martín de Corrientes y ahora Quimsa). El DT es uno de los entrenadores contemporáneos más exitosos de la categoría, de esos nombres que potencian y le dan prestigio a la Liga, y por supuesto que resulta crucial en este gran andar santiagueño en la Liga. En una profunda charla con Prensa AdC, el cordobés de 45 años desmenuzó no sólo este momento tan positivo de su equipo sino que además profundizó sobre otras cuestiones, desde su estilo, su dinámica y el disfrute que le genera su profesión.

- Lo primero que uno piensa cuando profundiza un poco más en este 6-0 de Quimsa es que lo hizo ante situaciones adversas como algunas salidas y bajas por lesión, hechos que no influyeron al menos a nivel resultados. ¿Cómo sentiste estas primeras semanas?
- Puede haber condicionantes, sí. El inicio, las formas, el tener una ficha menos, después un jugador que se va, un jugador que decidimos cortar porque estaba lesionado y a todo esto, después de los primeros partidos, sufrimos la lesión de nuestro capitán, Mauro. No sabíamos cómo reaccionar ante eso teniendo por delante rivales difíciles tanto de visitante como después de local. Todos teníamos que dar un paso adelante, eso estaba claro, y empezamos a mostrar y a clarificar los roles en cuanto a lo que venía. La verdad es que lo hemos hecho bien. Creo que en muchas situaciones inesperadas para los otros equipos nosotros salimos a competir y todos los jugadores jugaron por encima del nivel que lo venían haciendo, sobre todo en el Súper 20, y eso hizo que en estos momentos de la temporada con el equipo que tenemos les podamos haber ganado a equipos que quizá están más formados. Es un inicio muy bueno, no sabíamos que podía pasar después de estos imprevistos que nos tocaron en el arranque del torneo pero se viene haciendo un buen trabajo.

- ¿Te lo esperabas?
- No. No esperábamos tener un récord de 6-0, esperábamos un récord más parejo y con eso estábamos bien, pero después se fue dando todo. Así como te cuento esto, también te digo que cuando me siento a planificar nunca lo hago pensando que vamos a perder... al contrario, pienso hacer cosas para ir a ganar los partidos. A veces esas cosas salen demasiado bien en ejecución, como ahora que salieron perfectas y terminamos ganando. Partidos como el de Boca que se definió en doble suplementario tranquilamente podría haber estado para cualquiera pero estábamos conformes de la forma en la que competimos, y después contra Instituto creo que sostuvimos un buen juego durante mucho tiempo salvo algunos minutos del tercer cuarto pero pudimos cerrarlo bien. En definitiva ganamos dos partidos que en un principio veíamos difíciles, pero nunca creímos que eran imposibles.

- Desde afuera parece que el clic se dio en el arranque de la segunda fase del Súper 20, cuando después de esa derrota ante Instituto quedaron obligados a ganar para clasificarse al Final 8 y lo hicieron. ¿Te pasó lo mismo desde adentro?
- Creo que todas las situaciones nos fueron marcando. Si el de Instituto nos marcó, te diría que el que jugamos contra Oberá nos marcó más también, ese partido que perdimos en Córdoba en primera fase. En ese partido no pudimos mostrar nada de lo que veníamos haciendo, estuvimos fuera de foco en los objetivos comunes y más enfocados en algunos otros. Esas situaciones te llevan a un crecimiento y es de la forma en la que se van construyendo los equipos, sobre todo en un inicio de torneo. Hay algunos equipos que se consolidan más rápido y otros en los que tenés que ir buscando y conociéndote. Coincido que después de ese partido contra Instituto perdimos sólo un partido contra Comodoro en el F8, y que después en el inicio de la Liga con otras alternativas ya nos sentíamos mejor y muy enfocados en los objetivos comunes del equipo. Fijate que de ahí en más, 4-5 mayores fueron goleadores en diferentes partidos, porque lo fueron Juani Brussino, Cosolito, Gramajo, Seba Acevedo, Eric Anderson y también Baralle. Empezamos a compartir, a ser inteligentes para saber por dónde debíamos llevar el juego según la propuesta y por dónde podiamos plasmar nuestro potencial.

- ¿Se dio o lo buscaste? Porque no es la primera vez que te pasa en tu carrera esto de potenciar al equipo en sí.
- Eso es algo que yo siempre busco en los equipos, que no dependamos sólo de una cosa sino que también podamos plantarnos de diferentes formas. El equipo fue entendiendo eso y tranquilizándose también. Otra cosa es que también estamos haciendo muy buenos trabajos defensivos generales en estos últimos diez partidos. Me parece que hubo un crecimiento que nos dio confianza a la hora de atacar y a la hora de tener un poquito de paciencia, porque siempre teníamos una defensa que nos permitía tomar decisiones y más riesgos en ataque como nos gusta hacer. Creo que a partir del grupo y del compromiso hacia el objetivo común se van logrando cosas. Después es tratar siempre de resaltar el talento de los jugadores, disimular las cosas que no se hacen bien y ayudarlos para que las que hacen bien salgan mejor. Eso es lo que pienso. Quizá el equipo puede jugar mejor para un lado o para el otro, pero me gusta los equipos que son inteligentes en eso.

- Intelectualmente y dentro de la cancha reaccionaron rápido, en eso estamos de acuerdo.
- Sí, y porque la construcción rápida te da eso. Los jugadores se empiezan a sentir cómodos a partir de esa situación, y yo creo mucho que en el deporte el largo-mediano plazo no existe mucho sino que te lo va dando la continuidad de buenos resultados, entonces hay que tratar de jugar bien lo antes posible. A veces se te da muy rápido, y a veces cuesta un poquito más, pero es lo que tratamos de hacer generalmente. Lo que sí muchas veces tratamos de sacar el foco de separar el resultado del rendimiento, porque hay veces que jugás bien y no se te dan los resultados, pero el resultado de un partido no siempre dependen de vos porque por ahí el otro equipo juega mejor, o te plantea una cosa que ese día no pudiste resolver, o que te costó como equipo hacerlo. Hay veces que eso se da diferente y lo podés seguir sumando. Pero en lo que uno puede hacerse cargo y tener incidencia es en el rendimiento, entonces vamos construyendo a partir de eso y sabemos que tenemos que buscar rendimientos buenos para que nos acerquen a los objetivos que queremos sin condicionarnos por un resultado. Creo que fuimos mejorando, los resultados han sido cada vez mejores, pero siempre como equipo tratamos de seguir dando pasos adelante.

- Tener una rotación 7 jugadores, con mucho minutos, lesiones y demás, puede dar pie a una excusa si las cosas no hubiesen salido. ¿Cuáles fueron esas otras situaciones que el equipo entendió?
- Me ha tocado jugar con menos jugadores en finales y diferentes momentos. A todos los equipos les pasa, no es que solamente le sucede a Quimsa. Todos en algún momento nos hemos quedado con menos jugadores, pero creo que en estos momentos de crisis y que pasan estas cosas son abridores de oportunidades, y esa oportunidad está en uno para ver cómo la toma para generar un crecimiento y dar un paso grande como equipo. Es rescatable que haya jugadores que habían tocado poco la cancha pero que de todas formas estaban preparados para responder, como han sido los juveniles y los jugadores que han tenido que tomar muchas más decisiones de lo que venían acostumbrados e igual lo hicieron bien. Me parece que por ahí también pasa eso, buscar y tomar las oportunidades cuando pasan algunos imprevistos que son parte de la vida de todos los equipos. Hay equipos que les suceden estas cosas y no se nota si le falta un jugador, y hay otros equipos en los que quizá una ausencia te hace reestructurar bastantes cosas. Que los jugadores hayan entrado rápido y que los mayores les den la confianza a los juveniles para que puedan desarrollar su juego y ayudar al equipo, me parece algo fundamental y que sí habla de los grupos humanos que estamos formando en la elección de los jugadores.

- ¿Hay algún secreto para que vos lo puedas traducir de esa forma?
- No creo que haya una receta o algo. Se han dado cosas. Esto no deja de ser un comienzo, un buen comienzo en los primeros seis partidos y sabemos que ahora nuestro desafío es, con los jugadores que se vayan incorporando y aquellos que se vayan recuperando de las lesiones, incorporarlos y seguir sacándole el máximo provecho a lo que hemos hecho para ser un mejor equipo. Ese es el objetivo que nos enfocamos en hacer para cuando seamos el equipo completo que queremos ser para pelear en los difíciles frentes que tenemos por delante.

- Hay algo particular respecto a la rapidez con la que lográs volcar tu sello. Te pasó en Quimsa, antes en San Martín...
- También en Atenas cuando éramos un equipo totalmente nuevo y en diciembre logramos ganar el Súper 8. Me parece que es por la elección y la forma de encajar de los equipos rápidamente dentro de la idea que uno tiene. A veces cuesta un poco más, se lucha y se trabaja sobre eso para mejorar, y a veces se da bastante natural. Me parece que en esa primera elección y tratar de que esos roles se acepten rápidamente de manera natural me parece que es un punto que buscamos y se ha dado varias veces bien en esos procesos.

- ¿En tu caso cómo lo hacés?
- Se conversa, se habla, se trata de buscar y que se note que tratamos de mejorar a todos dentro del proceso. No te podría decir si hay algo en particular, sólo lo que yo hago día a día. Me pasó que casi nunca fui asistente, siempre dirigí y es la forma en la que me tocó ir haciendo mi carrera. Después me tocó estar en algún proceso de Selección acompañando y viendo otras formas, pero dentro de eso me siento cómodo en esto resaltar las virtudes individuales, de ver dónde podemos poner a cada uno, desde dónde sacar ventajas, en qué cosas podemos trabajar para que vayan rindiendo de la mejor manera siempre.

- ¿Son candidatos?
- Quimsa siempre apunta alto, eso no se discute, pero creo que los candidatos se empiezan a ver a partir de febrero porque no sabemos qué puede pasar con cada equipo. Ni siquiera nosotros todavía, porque nos falta incorporar extranjeros y ver cómo todos se complementan, y eso puede hacer que después el equipo se termine modificando mucho. Quimsa apunta para estar arriba, indudablemente. Pero también creo que no es lo mismo un candidato de este año, donde hay 8-9 equipos que quieren estar en semifinales, que un candidato del año pasado donde había 5 con mayores aspiraciones y 4 llegaron a jugar semifinales... viene por ese lado. Por eso creo que, en esta temporada, a fines o mediados de febrero, cuando se complementen los equipos y vuelvan del receso, viendo cómo se incorporan algunos jugadores, van a verse los candidatos. Seguro que uno al principio y como un juego puede decir que este u otro equipo va a rendir, pero para serte sincero hay equipos que creo que van a ser candidatos y que ahora no están dentro de los mejores o tienen récord negativo. Dependerá que después se vayan poniendo bien con el tiempo en una liga que se juega a dos fases prácticamente.

- ¿Quiénes ves que también se pueden perfilar bien para fines de febrero?
- Y son varios... Regatas, Boca, Instituto... hay muchos equipos que tienen potencial, que están muy bien armados. De los 12 que clasifiquen después, en esto de que al momento veo a varios aspirantes a semifinales, ya los primeros playoffs van a cruzarse muchos de ellos. Todos tenemos que trabajar para llegar ahí de la mejor manera. Ir bien ayuda, pero en la Liga tenés que hacerlo bien en los partidos claves, y los partidos claves son los playoffs. Liga de las Américas es otra cosa porque la clasificación misma ya es importante y la empezás a trabajar desde el primer partido, entonces acá en la Liga hay que prepararse para los partidos importantes. A mí me tocó por ejemplo dirigir a un San Martín que ya veíamos que en la segunda práctica que los roles estaban bien complementados, el Quimsa del primer año de la pandemia también se armó rápido y bien, ya desde el quinto partido sabíamos que estábamos bien. XXX . Hay cosas así que se dan provocadas con algún cambio, o porque el equipo ya se siente bien desde la primera elección... son situaciones que a veces inciden mucho y te marcan el camino. Los equipos se van sintiendo cómodos y uno los va notando. Hay equipos que son fuertes y a veces incluso cuando llegan los playoffs dan un plus.

- Contando sólo LNB, y desde tu debut en la 2010/11, ahora tenemos: Campeón Súper 8 con Atenas, en el Súper 20 con San Martín donde también habías ascendido desde el TNA a la Liga, también un par de años en 9 de Julio de Río Tercero tanto en el ascenso como en la Liga, ahora Quimsa donde llegaste a 5 finales de los 7 torneos en los que participaron... esto sin dejar de lado las finales que se suman de los anteriores clubes y tu reconocimiento como Mejor Entrenador de la temporada pasada. ¿Qué te pasa cuando hoy, que podés parar un poco la pelota, mirás atrás?
- Y... ya son 28 años de entrenador, 20 de principal... he estado poco tiempo sin trabajo. Me parece que esa continuidad es importante, eso te marca. También sé que me han tocado jugar todas las finales de todos los torneos en los que participé, desde Liga, BCLA, Sudamericana y demás. No me olvido de los Provinciales o la Liga B, esos años también. Me ha ido bien desde el primer año que me tocó en cada categoría, algo que es muy importante para un entrenador. Hoy lo veo con mi hermano en el TNA que ahora con Oliva lleva récord 12-2 y eso ya te hace reconocido dentro del ámbito de la categoría. Eso es importante, porque a mí me pasó con Atenas el primer año, donde también jugamos finales de Liga. De las 11 Ligas que dirigí me tocaron 3 finales, y en 2 salimos terceros, ganar el Súper 20, el Súper 8 con Atenas... son cosas que a mí, en lo personal, lo que más satisfacción me da es la continuidad. Estoy llegando casi a los 500 partidos, algo que vi como un objetivo de vida y que es un sueño (NdR: lleva dirigidos 482 partidos en la máxima categoría, dato gentileza de La Liga Data). No mido por títulos lo que voy haciendo. No es falsa modestia, todo es un estímulo, son logros y me ayudan a seguir trabajando, y a ser más reconocido por la gente. Cuando decidí vivir de esto pensaba que llegar a tener 500 partidos en Liga iba a ser una de las mejores metas que pudiera tener personalmente, y ahora que estoy llegando a ese número empiezo a reconocer todo ese camino que vengo haciendo. Esa mirada a todos los clubes que dijiste. Que en todos los lugares a los que fui, a pesar de que hayan ido bien o mal los resultados, los dirigentes y la mayoría de los jugadores que tuve reconozcan el esfuerzo que se hizo, para mí es lo más gratificante. Lo digo en serio, me parece que en el camino se van dejando ciertas huellas y el premio también pasa por ver cómo siguen confiando en uno para proyectos importantes, como me ha tocado en toda esta época.

- ¿Qué motoriza todo?
- El disfrute. Disfruto mucho lo que hago, muchísimo. Esto es capacitarse constantemente, tratar de ser mejor en todos los aspectos, porque en el alto rendimiento no sólo tienen que crecer y mejorar los jugadores sino también los entrenadores. Sino quedás de lado. Trato de mejorar todos los días, tanto de las cosas que me salen bien como de las otras cosas que quizá no me salen tan bien. Es mejorar, capacitándome cada vez más.

- ¿Qué hay detrás?
- Mucho. La familia, siempre. Poder dar cada paso con Vicky y mis dos hijos (Lucio y Sofy) me llena de fuerza y es un empuje para ir siempre hacia adelante. La temporada pasada en pandemia me costó mucho, decí que dentro de la convivencia de Quimsa habíamos hecho una familia muy linda que colabora, pero estar lejos de ellos mucho tiempo es algo que no me imagino. Antes era un poquito más obsesivo del básquet, hoy es parte de mi trabajo y algo que me ha ayudado mucho a crecer, profesional y sobre todo personalmente para poder disfrutar de muchas cosas. Me parece que hasta incluso así rindo mejor. Uno aprende y crece con todas las situaciones que vive, incluso de los momentos difíciles y hasta desdramatizar algunas cosas que son parte de esto. Disfrutar el proceso, se trata de eso, porque es nuestro combustible... ni hablar de los entrenadores, donde tenemos la tarea de sacarles el máximo rendimiento a los jugadores y me parece que eso se logra cuando todos disfrutamos lo que estamos haciendo, porque para eso elegimos esta profesión. Quedarse con bronca después de perder un partido son cosas que uno empieza a dejar de lado, uno empieza a entender que son parte del juego sin hacerse un autosaboteo... a veces no servíamos y a veces éramos buenos según si la pelota entraba o si pegaba en el aro y salía...

- Antes de que me dijeras todo esto, pensaba si te quita un poco el sueño la chance de poder ganar tu primera Liga... con lo que me contaste me parece que respondiste bastante eso.
- No, la verdad que no me quita el sueño. Se puede dar, sí, pero primero tengo que pensar en hacer mejores a mis equipos... ojalá algún día alcance para eso, pero no termina siendo una cuestión. En una clínica que estuve en el año 91-92 escuché en un VHS que Chuck Daly, después de ganar el título con Detroit y estando al lado de la copa, mirando a la tribuna, decía que el mejor lugar que tenemos los entrenadores es en donde estamos y no hay mejor lugar que ese dentro de lo que estamos haciendo. Disfruté de dirigir en todas las categorías, en todas las divisiones del básquet y todos los lugares que me tocó tanto acá en Argentina como cuando salí en exterior. Disfrutar cada momento. No estoy obsesionado pensando más allá, pienso en Quimsa y estoy ocupándome de que todos los jugadores hagan el mejor papel posible y que puedan desarrollarse de la mejor manera para el bien común del equipo.

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