River ganó una final y hundió un poco más a Huracán

Caso curioso el de este viejo duelo entre River y Huracán: desde aquella cita inaugural en 1914 (con triunfo 1-0 para los de Parque de los Patricios), nunca habían estado tan cerca de las incomodidades de los que deben pelear por mantener la categoría. Se sabe: para el más campeón del fútbol argentino ésta es una situación casi sin antecedentes (más allá de aquel 1983 de tropiezos repetidos); para Huracán -en cambio- resulta una desagradable constante desde aquel 1986 en el que interrumpió 72 años consecutivos en la máxima categoría. Ahora, por primera vez en la historia de este clásico que suma 151 ediciones sólo en el profesionalismo, se enfrentarán en nombre de sumar puntos para mejorar el promedio y, así, evitar a los fantasmas de la Promoción y/o el descenso directo.

Está un poco más cómodo River: le lleva cuatro puntos (116 a 112) a Huracán, que se encuentra en la zona de Promoción desde el inicio de este Clausura.

Los dos llegan con modificaciones tras sus empates en el debut. En River, que viene de igualar sin goles y sin fútbol ante Tigre, Roberto Pereyra reemplazará a Jonatan Maidana y se mantendrá el 3-4-2-1 como sistema. En Huracán, que empató 1-1 frente a Argentinos en la primera fecha, se esperan cinco cambios y un dibujo táctico defensivo: 4-4-1-1.