Llevó a su nieto a 'pescar' con imán y sacaron un arsenal de francotirador

Sacaron del agua dos fusiles de gran calibre y nueve kilos de peso, a los que se les había borrado el número de serie.

Se ha puesto muy de moda ir a "pescar con imán", un pasatiempo que consiste en atar una cuerda a un imán de alta potencia y arrojarlo al fondo de lagos, ríos y otras masas de agua, con la esperanza de que se peguen a él los objetos de metal que pudiera haber en el fondo. 

Y después de verlo en un vídeo de YouTube Duane Smith y su nieto Allen de 11 años decidieron probar, por lo que se dueron a un canal del sur de Florida, EE UU, a probar suerte. Y la tuvieron, o no, según se mire. 

Ambos acabaron por sacar del fondo dos fusiles de francotirador Barrett calibre 50 (12,70 mm), un arma muy potente que puede hacer blanco en objetivos hasta a casi dos kilómetros de distancia. 

El abuelo y el pequeño no supieron con exactitud lo que era hasta que regresaron a casa, pues las armas estaban plastificadas y no se distinguía su forma precisa. 

A los fusiles se les habían borrado los números de serie, por lo que hace pensar que no eran armas legales. El jubilado llamó a la Policía del condado Miami-Dade, que se hizo cargo de ellas para examinarlas y tratar de averiguar su procedencia y si habían sido utilizadas para algo ilícito. 

Cada fusil Barret pesa unos 9 kilogramos y tiene un valor de unos 20.000 dólares. En el momento de encontrarlas ninguna de las dos armas estaban cargadas y no se encontraron municiones por la zona.