Poblete estaba en Turquía cuando comenzó la invasión rusa a Ucrania porque en ese país estaba realizando la pretemporada con su equipo, el Metalist. Pero en el país atacado por Vladimir Putin quedaron la esposa del jugador, Micaela Amaya y sus dos pequeños hijos, Tomás, de 4 años, y Delfina de 5. Concretamente estaban en Járkov, una de las ciudades más castigadas por los bombardeos rusos.
El subsuelo de un hotel era el refugio de la familia de Gerónimo junto a otros grupos familiares que trataban de protegerse. La desesperación del mendocino lo llevó a contactarse con Lammens, para pedirle ayuda, lo que se concretó con una serie de contactos, dijeron medios nacionales.
Finalmente este domingo fue el reencuentro de Poblete y su familia en Rumania.
"Nos volvemos a abrazar"
El propio futbolista lo contó en sus redes sociales, con el siguiente mensaje:
"¡Dios es fiel ! Al fin juntos después de vivir 9 días de mucha angustia. Nos volvemos abrazar.
Micaela Amaya, gracias por tu fe y confianza en Dios , por tu valentía y por tolerar todo lo que te tocó vivir, orgulloso de que seas mi mujer y la madre de mis hijos. Gracias por tu amor y cuidar de ellos cómo lo hiciste. Te amo
Quiero agradecer a mi compañero de equipo @fomaruslan86 que tuvo el compromiso de conseguir un transporte y un chofer para sacar a mi familia de Járkov y cruzar un país en guerra hasta la frontera . Gesto de un gran capitán , te lo agradeceré siempre .
Gracias familia por transmitir tanta fuerza y estar con nosotros. Gracias a todos los amigos y ex compañeros y a las personas que ayudaban a encontrar una solución y con mensajes y oraciones nos daban su apoyo .
Fuerza Ucrania. Fuerza para todos mis compañeros y staff del club . Y a todas las personas que siguen en el país.
Sigamos orando para que esta guerra se termine.
Gracias Dios".