Claves para cuidar al principal órgano del ser humano

Este viernes 22 se celebra el día destinado al órgano que más se debe cuidar, especialmente en la segunda parte de la vida.

En el Día Mundial del Cerebro, que se celebra este viernes 22 de julio, se remarca lo determinante que resulta este órgano para la salud global del individuo, ya que las enfermedades cerebrales son la primera causa de discapacidad a nivel mundial, y es la segunda causa de mortalidad.

Fue la Federación Mundial de Neurología (WFN por sus siglas en inglés) quien pidió proclamar el Día Mundial del Cerebro para celebrar el 22 de julio con el fin de promover la necesidad de crear conciencia sobre su potencial, riesgos y enfermedades.

Desde la Cumbre Global del Cerebro de 2016, médicos, gobiernos, investigadores científicos y organizaciones globales insisten en colocar la salud cerebral entre las "prioridades" de las agendas de gobierno.

Particularidades del cerebro humano

Consume un 20% de la energía y oxígeno que consume el organismo.

En una partícula casi microscópica se pueden localizar alrededor de 100.000 neuronas.

Representa el 2% del peso corporal.

Está conformado por un 73% de agua.

Transporta la información a mayor velocidad que un auto de Fórmula 1.

La funcionalidad del lado izquierdo del cerebro está asociada con el análisis, lógica, matemáticas, lenguaje y secuencia. Mientras que el lado derecho desarrolla la creatividad, la intuición, los sentimientos, la imaginación y las artes.

Principales enfermedades que afectan el cerebro

Se estima que un 13% de las causas de enfermedades a nivel mundial están vinculadas con enfermedades neurológicas y trastornos mentales. Los problemas de salud causados por estas enfermedades son generalmente subestimados y es por ello que se debe promover los cuidados preventivos del cerebro en la población, generando conciencia sobre estas enfermedades "silenciosas", al pasar desapercibidas.

Estas son algunas de las más comunes:

Migraña

Accidente cerebro vascular (ACV)

Enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Mal de Parkinson, Esclerosis Múltiple y enfermedad de Hungtinton

Enfermedades infecciosas como meningitis y encefalomielitis.

Claves para una buena salud cerebral

Mantener sano el cerebro implica no sólo prevenir la aparición de estas enfermedades, sino generar bienestar, calidad de vida y prepararnos para un envejecimiento saludable.

Alimentación

Es relevante la ingesta diaria de al menos tres frutas y la mitad del plato de verduras. Debe darse un lugar preponderante al pescado, los frutos secos y las legumbres. Utilizar aceite de canola o de oliva es muy beneficioso, así como moderar la ingesta de azúcar, sal y harinas. Debe evitarse el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados y mantener una adecuada ingesta de agua. Cocinar en casa con alimentos frescos es un hábito recomendable.

Ejercicio físico

Desde caminar hasta la práctica de deportes más sofisticados trae beneficios múltiples en nuestro bienestar psíquico, lo que favorece la salud cerebral, osteo-articular, previene factores de riesgo cardio vasculares, baja el riesgo de cáncer, obesidad y otras enfermedades. El ejercicio produce en el cerebro la liberación de mediadores químicos altamente favorables para su funcionamiento pleno.

Sueño

El dormir al menos 8 horas sin interrupciones adecuadamente en una de las claves de la salud cerebral y detectar precozmente las enfermedades que puedan afectar la calidad del sueño es una de las claves para mejorarlo. Limitar el uso de aparatos electrónicos durante la noche posibilita la adecuada higiene de sueño.

Actividad social

Mantenerse activo socialmente, en círculos que van desde la familia hasta organizaciones sociales, deportivas o de cualquier índole es elemental para nuestro bienestar. La soledad enferma, especialmente a nuestro cerebro.

Actividad intelectual

Mantenerse activo intelectualmente implica no solo leer libros, sino asumir nuevos desafíos a nivel intelectual, ampliando nuestros horizontes de conocimiento hacia áreas menos cultivadas a lo largo de nuestra vida (por ejemplo, aprender un nuevo idioma). Estas actividades mantienen a las neuronas activas y conectadas.

Controlar factores de riesgo vascular

La hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el tabaquismo, el alcohol, la obesidad y el sedentarismo son enemigos de nuestro cerebro, por diversos mecanismos. Podemos influir sobre ellos y controlarlos mediante hábitos modificables a través de nuestra propia conducta.