De Vido calificó al vicepresidente de APLA de "cuasi fascista"

A pesar de asegurar que "van a encontrarse puntos de acuerdo" con los gremios aeronáuticos, criticó duramente a Pablo Biró.

La tensión entre la Casa Rosada y los gremios aeronáuticos no quiere aflojar. A pesar de que desde el Gobierno aseguran que "van a encontrarse puntos de acuerdo" para resolver los conflictos, se siguen lanzando duros misiles desde uno y otro bando.

Hoy, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, dijo que el vicepresidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, tuvo comentarios de "fascista" y "cuasi racista".

De Vido consideró que es "una consideración rayana con el fascismo" que Biró haya dicho que el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, "pareciera que fuera hijo" del abogado de empresas Daniel Funes de Rioja, antes que del diputado y abogado de la CGT Héctor Recalde. "Te da vergüenza ajena ver a estos chicos [por Recalde y Axel Kiciloff, manejando una empresa. Son como adolescentes de fiesta, como los de la serie Casi Angeles", había lanzado Biró en diálogo con LA NACION.

En declaraciones por Radio 10, De Vido señaló en relación a las declaraciones de Biró que "cuando uno considera a una persona en función a quién es su mamá quién es su papá o su color de piel" hay una "vocación autoritaria, sectaria y cuasi racista".

De todos modos, afirmó que "no hay mala relación con ninguno de los sindicatos" que conforman la representación de los trabajadores de Aerolíneas, y estimó que "va a primar la racionalidad" para evitar que se perjudique la operación de la compañía.

De Vido reconoció que "siempre hay algún chisporroteo", pero aseguró que "se van a encontrar los puntos para avanzar" en una relación más armoniosa con los gremios aeronáuticos. "Mariano Recalde lo describió bien, vamos a revisar ese tipo de actitudes, y vamos a encontrar los puntos de acuerdo", enfatizó.

En tanto, advirtió que "dentro de la ley todo, fuera de la ley, nada" va a ser tolerado por el Estado. En ese sentido, señaló que es preciso "revisar ese tipo de actitud" de los gremios que demoran y suspenden vuelos de la empresa, y subrayó que a partir de ahora "la compañía tendrá un esquema de sistematización y coordinación de la operación mucho más dependiente del gerente general".

CAMBIO DE RUMBO

En medio del enfrentamiento de la Casa Rosada con los gremios aeronáuticos, el Gobierno anunció el inicio de la "segunda etapa de la gestión de la empresa". El anuncio llegó luego de tres años de gestión oficial, período en el que la compañía acumuló un déficit de US$ 2200 millones.

De Vido precisó hoy que el objetivo es "restablecer un determinado ordenamiento dentro de la compañía que la torne rentable y la aleje del déficits".

Hoy, el titular de APLA, Jorge Pérez Tamayo, uno de los primeros en custionar la conducción de Aerolíneas, evaluó: "Yo creo que en cierta manera [el anuncio] es una contestación de Recalde a mi carta, ese cambio de rumbo le va a hacer bien a Aerolíneas Argentinas. No sé si es lo mismo que quería pero tiene que haber un cambio de rumbo."