Los empresarios dieron un paso hacia Cristina y lo dejaron solo a Magnetto

La AEA, en la que predominaba Clarín junto a Techint, dará un giro dialoguista para construir puentes con el Gobierno. El CEO del multimedios no se opone. El efecto del 54 por ciento.

 Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, podría quedar solo en la red de relaciones empresariales de la Argentina. El principal grupo multimedia perdió su posición dominante en la mesa chica de decisiones de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) que compartía con el titular de Grupo Techint, Paolo Rocca, cuando este último tenía empantanada su relación con el Gobierno. Esta semana, luego de que Cristina Kirchner prometiera en la cumbre de la Unión Industrial Argentina sintonía fina, Rocca reconoció: “Hay que mirar para adelante”, cuando se le preguntó qué cambió en el Gobierno para dejar de criticarlo siendo que hace unos meses utilizó las palabras “discrecionalidad” e “intervencionismo” para definirlo.

La nueva etapa no es privativa de Techint. En AEA varios de los integrantes de la mesa chica de decisiones aseguran que ahora la entidad que se identificaba como opositora al Gobierno tenderá a construir puentes con él.

“Los empresarios dieron un paso adelante y Magnetto se quedó en su lugar, pero no se opone”, definió una fuente.

Fue en diciembre de 2009 cuando AEA, con Magnetto a la cabeza, se abroquelaba contra Kirchner. Puntualmente, contra Néstor Kirchner. En las reuniones que compartía la cúpula de la entidad, además del CEO de Clarín y Rocca, Luis Pagani (Arcor), Miguel Acevedo (AGD) y el entonces gerente, actual presidente de la entidad, Jaime Campos, entre otros, discutían apuntalar la candidatura presidencial del radical Ernesto Sanz. Pero el ex presidente murió, la oposición se diluyó y Cristina Kirchner fue reelecta con 54% de los votos.

Que el Grupo Clarín perdería el liderazgo en la AEA se hizo claro el jueves 1º de septiembre pasado por la noche en Tecnópolis cuando la UIA festejó el Día de la Industria y su titular, José Ignacio de Mendiguren, y el millar de empresarios asistentes celebraron a la Presidenta que acababa de mostrar en las primarias que su triunfo sería arrollador. Banqueros nacionales y extranjeros, ejecutivos de empresas de servicios e industriales coincidieron: “Hay que seguir trabajando sobre los consensos. La pelea de Clarín es de Clarín. No es la nuestra”.

Varios reconocieron que restaría su apoyo a los que se pelearan con el Gobierno. Un ejecutivo recordó esta semana que Techint no fue apoyado por sus colegas de manera contundente cuando resistió la designación de Axel Kicillof como director por parte del Estado en Siderar.

Los socios de AEA que más aborrecen a De Mendiguren reconocen desde hace unas semanas que “algo de bueno tiene el Vasco. Sabe abrir el diálogo con el Gobierno. Y eso es lo que tenemos que hacer nosotros”.

También es cierto que el Gobierno cambió, al menos en el discurso, su posición con los empresarios. Lo muestra desde Tecnópolis cuando la Presidenta prometió rentabilidad para todos. Esta semana volvió a entusiasmarlos con la “sintonía fina”.

El paso adelante de AEA que dejó en el camino a Magnetto es un reflejo común en estos tiempos entre los nucleamientos empresariales. La Sociedad Rural Argentina, el enemigo público número uno en el discurso gubernamental de 2008, ahora tiende puentes con el oficialismo. “El problema que tiene la SRA es su vocero, que aunque quiere, no le sale”, dijo un industrial sobre Hugo Biolcati que ayer festejó la apertura de exportaciones de trigo.

De todas formas, la preocupación de los empresarios no se centra en estos días en Magnetto, sino en saber si Julio De Vido será designado Superministro.