En tres meses, la soja perdió un cuarto de su valor en Chicago
El mentado viento de cola que para muchos permitió el despegue y crecimiento de la economía argentina en los últimos años ya no es lo que era. Incluso parece que viró bastante. Al menos eso reflejan las principales variables macro que se siguen con atención desde los despachos oficiales: el real y la soja vienen dándole más de un dolor de cabeza a los argentinos.
La depreciación del real se profundizó en las últimas semanas a la vez que los valores internacionales de la soja se inscribían en una caída libre. La oleaginosa terminó la última semana de noviembre con una retracción de 5% en apenas cuatro jornadas –el jueves no operó Chicago por ser el feriado de Acción de Gracias en EE.UU.–, a u$s 407 la tonelada. En la misma rueda, la oleaginosa marcó un nuevo mínimo en casi 14 meses: u$s 405 la tonelada, solo superando a los u$s 399 por tonelada que el contrato más activo en Chicago marcó el 7 de octubre de 2010.
Con la retracción del viernes, el principal producto de exportación de la Argentina perdió un cuarto de su valor en apenas un trimestre: dado que el 31 de agosto último tocó u$s 541 la tonelada, el nivel máximo en 3 años.
La debacle de los precios internacionales de la soja, el maíz y el trigo (que el viernes marcaron mínimos en 6 y 16 meses, respectivamente) está relacionada con factores financieros. Lejos de que pesen los fundamentals de la oferta y demanda de las materias primas, el mercado de Chicago está siendo protagonista de una liquidación masiva de posiciones por parte de los fondos especulativos e inversores.
Los temores a un enfriamiento de la economía global, que derive en una retracción de la demanda de alimentos y los productos primarios son los factores centrales en la liquidación que hace que el arranque de esta semana encuentre a los futuros de la soja en posición sobrevendida. Se estima que los fondos estuvieron saliendo de unas 20.000 posiciones diarias en las últimas jornadas.
Y las perspectivas no son muy alentadoras. Los analistas creen que la tendencia no variará al menos hasta que se vea algún síntoma de solución a la profunda crisis de la deuda en Europa.
Los problemas en el viejo continente, que cada vez abarcan a más países de la eurozona, hacen que los inversores huyan de los mercados de materias primas y financieros y busquen refugio en el dólar.
No obstante, algunos consideran que los pisos a los que llegó la soja y el maíz en la semana que pasó podrían reactivar la demanda, dado que se encuentran más accesibles.
A nivel local, las bajas en Rosario y el Matba fueron de la mano con el malhumor de Chicago. La soja Mayo’12 en el Matba terminó la semana a u$s 266,5 la tonelada, seis dólares menos que el cierre previo.
En tanto, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó pérdidas semanales del 5% en los precios: De un rango de $ 1.300 la tonelada, se pasó $ 1.200 hacia el final de la semana. “Si bien las pretensiones de ambas partes (compradores y vendedores) parecen acercarse, los negocios no aparecen”, indicó la entidad en su informe semanal. La exportación y la industria llevan comprado 44,75 millones de toneladas, con lo que cubren perfectamente los compromisos externos, mientras que los productores tienen todavía en su poder unas 5,3 millones, en un contexto de escasa demanda externa.