Por primera vez lograron reducir daños del Alzheimer en pacientes

La estimulación profunda del cerebro podría ayudar a tratar el mal de Alzheimer, de acuerdo con los resultados de una investigación difundida ayer por científicos canadienses. Un ensayo realizado por científicos de la Universidad de Toronto con seis personas mostró que fue posible aumentar el tamaño del hipocampo (centro de memoria) en dos pacientes, un cinco por ciento en uno y un ocho por ciento en otro, tras un año de estimulación. Para los investigadores esto resulta asombroso.

Entre los pacientes con la enfermedad neurodegenerativa, esa región cerebral se encoge, en promedio, un cinco por ciento cada año.

Para los científicos constituye un misterio el porqué funciona esta técnica que se ha empleado en miles de enfermos con mal de Parkinson, depresión o síndrome de Tourette. Siempre se ha pensado que el encogimiento del cerebro, la declinación de sus funciones y la pérdida de memoria eran fenómenos irreversibles.

Los científicos canadienses, de todos modos, decidieron insistir con la técnica de estimulación cerebral profunda, que consiste en la aplicación directa de electricidad a las regiones cerebrales.

El procedimiento se realiza bajo anestesia local. Una imagen de resonancia magnética identifica el objetivo dentro del cerebro. Se fija la cabeza en una posición, se deja al descubierto una pequeña región del cerebro y se colocan pequeños electrodos cerca de la región del cerebro que se desea estimular. Los electrodos se conectan a una batería que se implanta bajo la piel, próxima a la clavícula.

El profesor John Stein, de la Universidad de Oxford, señaló que en el mal de Parkinson, las células cerebrales se ven atrapadas en un patrón de reventones eléctricos, seguidos de silencios, luego estallidos, después silencios. La estimulación de alta frecuencia continua viene a interrumpir este patrón. Sin embargo, Stein acepta que "no todo el mundo concordará con esta explicación".

El cómo puede la estimulación cerebral jugar un papel en el Alzheimer es aún un misterio mayor.

En el Alzheimer, el hipocampo es una de las primera regiones que se encoge. Se trata del centro de la memoria que convierte la memoria de corto plazo en memoria de largo plazo. Su daño conduce a los primeros síntomas del mal, pérdida de la memoria y desorientación.

En sus últimas etapas del Alzheimer, las células del cerebro están muertas o moribundas en la totalidad del órgano.

Adelanto "enorme". La estimulación cerebral profunda fue aplicada al arco cerebral, o fornix, una parte del cerebro que transmite mensajes al hipocampo. El investigador jefe, el profesor Andrés Lozano, dice que lo normal es un encogimiento previsible del hipocampo de un 5 por ciento al año, como promedio, en los pacientes de Alzheimer. Después de 12 meses de estimulación, afirma que un paciente experimentó un 5 por ciento de aumento mientras que otro tuvo un aumento de 8 por ciento.

"¿Cuán grande es un 8 por ciento? Enorme. Nunca habían visto crecer el hipocampo, en ninguna circunstancia. Es un increíble descubrimiento para nosotros", le dijo a la BBC Mundo.

"Se trata de la primera vez que la estimulación del cerebro en un ser humano produce probadas formas de crecimiento en un área del cerebro", aseguró.

En cuanto a síntomas, Lozano señaló que uno de los pacientes se encuentra mejor tras un año de estimulación, de manera que se puede decir que su Alzheimer ha retrocedido".

Los hallazgos fueron presentados ante la conferencia de la Sociedad para la Neurociencia, en noviembre, pero están por publicarse en alguna revista científica.

Según Lozano, los experimentos en animales probaron que este tipo de estimulación es capaz de crear nuevas células nerviosas.

Por su parte, el profesor Stein dijo sentirse "muy alentado" por estos primeros descubrimientos, pero que la demostración clave está en demostrar que hubo un mejoramiento en la memoria.

Marie Janson, investigadora de Alzheirmer's Research UK (Reino Unido), dijo que "sería muy significativo" si se pudiera revertir el encogimiento del cerebro. "Si se pudiera demorar el comienzo del Alzheimer en unos cinco años, se reduciría la gente afectada por el mal a la mitad", aseguró.

Para determinar si se trata de un hallazgo real o de un resultado erróneo, los investigadores se disponen a llevar a cabo un estudio mayor. Lozano dijo que, por el momento, "hay que proceder con cautela, todo esto está en su etapa inicial y los pacientes involucrados son un número muy pequeño" para generaliza las primeras conclusiones.

A partir de abril, el grupo investigador apunta a trabajar con 50 pacientes con un Alzheimer medio. A todos se les implantarán los electrodos, pero sólo la mitad de ellos los tendrá activados.

Los investigadores podrán verificar, entonces, si hay alguna diferencia en el hipocampo entre ambos grupos.

El grupo examinará específicamente a pacientes con Alzheimer medio debido a que, recordaron, de los seis pacientes con el mal, sólo mejoraron los dos con los síntomas más suaves.

Una teoría que está en consideración es que, pasado un cierto nivel de daño, los pacientes entran en un estado de irrecuperabilidad.