Moyano reúne de urgencia hoy al consejo directivo de la CGT

El líder de la central obrera busca consensuar con el Consejo Directivo una postura común sobre el proyecto de ley de reparto de ganancias empresarias, la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, las paritarias 2012 y la mejora de las asignaciones familiares.

En medio de la tensión instalada en su relación con la Casa Rosada y la escalada en el discurso crítico de la presidenta Cristina Fernández hacia los gremios, Hugo Moyano decidió convocar de urgencia para hoy a la conducción de la CGT con el propósito de consensuar una especie de plan de resistencia frente a la ofensiva oficial y definir el perfil que asumirá la central sindical en un eventual escenario de quiebre de su alianza política con el Gobierno.

La reunión del consejo directivo cegetista, que se realizará desde las 15 en la sede gremial de la calle Azopardo, fue dispuesta por Moyano después de sondear personalmente el ánimo de diversos miembros de la entidad frente al bombardeo de cuestionamientos que la presidenta lanzó en las últimas semanas hacia la dirigencia sindical. “No será una reunión más porque hay mucha bronca y malestar contenido por la situación. De alguna forma se va a expresar esto”, advirtió uno de los dirigentes que participará del encuentro de la cúpula de la CGT.

Moyano ni se esforzó por ocultar que la relación con el Gobierno será el eje del encuentro. Lo reflejó con singular claridad la invitación que remitió a los referentes del consejo cegetista: ese texto contempla un temario más que sensible para el interés oficial que abarca exigencias como la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, la eliminación de los topes para el cobro de asignaciones familiares, la insistencia en el proyecto de ley que fomenta la participación de los trabajadores en las utilidades empresarias y el reclamo por la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales.

Además, fuentes cercanas al camionero señalaron que también será parte del debate el rechazo gremial a cualquier intento de imposición de un tope para los incrementos salariales de 2012, como alientan los principales sectores empresarios con cierto guiño oficial.

“Es un temario picante, que ratifica que la CGT mantendrá sus reclamos más allá de cualquier cambio en la relación con el Gobierno”, analizó otro referente de la central obrera.
A su vez, desde el entorno de Moyano reprocharon la “agresividad” de los últimos discursos de Cristina hacia la dirigencia gremial y se quejaron especialmente de la decisión del Ejecutivo de pedir a la Justicia la suspensión de la personería gremial del gremio de técnicos aeronáuticos (Apta), que lidera el dirigente Ricardo Cirielli. “Están tensando demasiado las cosas. Eso genera malestar y nos termina uniendo a todos en la defensa sectorial”, indicó a este diario un referente del moyanismo, quien garantizó la presencia de dirigentes críticos del camionero, como el caso de los denominados “independientes” en la reunión prevista para esta tarde.

Los representantes de los “gordos” (grandes gremios), en cambio, no acudirán al encuentro, aunque en los últimos días mostraron ciertas coincidencias con el moyanismo en la negativa a encorsetar la discusión salarial del próximo año en un techo del 18%. “Eso es muy difícil porque con la inflación los que pierden son los trabajadores”, argumentó al respecto el titular del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano.

Pese a su encono por las permanentes críticas de la presidenta hacia los gremios, Moyano evitó hasta ahora asumir en público un tono confrontativo hacia el Gobierno y priorizó la insistencia en los reclamos de carácter gremial. Esa actitud fue fruto de los consejos que el líder sindical recibió de varios dirigentes de su máxima confianza, quienes interpretan que, tras el fuerte caudal electoral que respaldó la reelección de Cristina, no es el mejor momento para dar una pelea frontal con el Ejecutivo.