Debuta nueva conducción de Smata con un bono de fin de año de $ 6.500
En medio del contrapunto entre el Gobierno y Hugo Moyano por el polémico proyecto de ley de reparto de las utilidades empresarias entre los trabajadores, los mecánicos agrupados en el gremio de Smata acordaron el pago de un suplemento especial para fin de año que ascenderá a $ 6.500 para el personal de las terminales automotrices y rondará los $ 4.000 en el caso de los empleados de las autopartistas. “No estamos en contra de la posibilidad de una ley, algún día la podremos discutir, pero nosotros tenemos distintas formas de llegar a mejorar los salarios y preferimos hablar de bonos como forma de ser partícipes del crecimiento del sector”, afirmó el dirigente Ricardo Pignanelli, al plantear sus diferencias con la iniciativa alentada por el jefe de la CGT.
Pignanelli, quien mañana se convertirá formalmente en el nuevo titular del sindicato de mecánicos, en reemplazo del moyanista Mario Manrique, explicó las dificultades para aplicar el reparto de utilidades en la industria automotriz, especialmente en el caso de las terminales multinacionales que envían sus regalías al exterior, y consideró que en el actual contexto de crisis internacional “hay que tener cuidado porque podemos terminar sin ganancias”. Al respecto, privilegió la idea del esquema de bonos y anticipó que entre diciembre y febrero próximo los trabajadores de todas las terminales cobrarán un “suplemento vacacional” equivalente a unas 200 horas de trabajo, que significará un ingreso adicional de $ 6.500. En tanto, el promedio del bono para el personal de las autopartistas alcanzará a $ 4.000, según confió el dirigente en diálogo con El Cronista.
Por otra parte, a un día de su asunción al frente de la conducción de Smata, Pignanelli tomó distancia de las amenazas de Moyano de asumir una actitud confrontativa hacia la nueva gestión de la presidenta Cristina y advirtió que dentro del movimiento obrero “los objetivos deben plantearse en conjunto” y no en forma unilateral.
“Cristina ganó con el 54% de los votos, es clarito entonces quien conduce”, remarcó el gremialista en referencia a los cuestionamientos del moyanismo hacia algunas de las últimas decisiones de la Presidenta y su embestida hacia los gremios.
En la misma línea, sostuvo que lo “fundamental” para el movimiento obrero en este momento es lograr la unidad e indicó que en ese propósito, el futuro de la conducción cegetista debe estar en manos de quien pueda garantizar esa unidad.
El desembarco de Pignanelli en Smata es un importante revés para el propio Moyano, quien con la salida de Manrique pierde el apoyo de uno de los principales gremios del sector industrial para pelear por un nuevo mandato.