Brasil anuncia medidas para frenar importaciones
Preocupa a industriales argentinos la depreciación del real. Además, el gobierno de Brasil se prepara para poner trabas al ingreso de textiles, en particular de China. Mantega aseguró que evitará una apreciación de la moneda.
El gobierno brasileño está decidido a “blindarse” frente al ingreso de productos del exterior de manera indiscriminada y mantendrá un tipo de cambio competitivo. Así lo adelantó el ministro de Hacienda de ese país, Guido Mantega, quien anunció nuevas medidas de protección comercial para el sector textil ante las importaciones y sostuvo que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff no permitirá que el dólar vuelva a costar 1,60 reales, lo que le quita competitividad a la producción de ese país.
“Nuestra tendencia es aumentar la defensa comercial, hace dos años que hablo de la guerra cambiaria en el mundo”, dijo Mantega sobre la devaluación de las monedas con el fin de ganar competitividad exportadora. La noticia, claro, pone en guardia a los industriales argentinos dado que una mayor competitividad de la moneda brasileña implica un tipo de cambio local menos favorable para las exportaciones y más expuesto a las importaciones del vecino país.
La semana pasada el real se devaluó en el marco de la crisis financiera internacional, lo que genera que los inversores desarmen sus posiciones sobre activos considerados de cierto riesgo, como inversiones en países emergentes y vuelquen sus fondos a dólares o bonos del tesoro estadounidense. Este movimiento también impactó la semana pasada sobre los commodities agropecuarios, en particular la soja, el principal producto de exportación de la Argentina.
Mantega anunció que dentro de tres meses Brasil implementará el Impuesto a la Importación contra productos sospechosos de estar subfacturados para proteger al sector textil, previa información a la Organización Mundial del Comercio (OMC). “El sector textil está bajo ataque, vamos a buscar un régimen de defensa, como ya ocurrió con los juguetes. Me cansé de hablar de la guerra cambiaria, ahora esperamos actuar”, dijo Mantega en declaraciones al diario Folha de San Pablo.
Los empresarios textiles de Brasil reclaman desde hace tres años medidas para proteger sus productos de los asiáticos. “Queríamos que la OMC considerara el tema del cambio, pero dijo que eso depende de una investigación del FMI sobre manipulación de monedas. Eso no funcionó y entonces decidimos usar las defensas comerciales”, afirmó el ministro.
Esta semana entró en vigor el impuesto del 30% a vehículos fabricados fuera del Mercosur y del acuerdo automotriz con México y hasta marzo rige la exención impositiva del Impuesto al Producto Industrializado (IPI) para la línea blanca. Los industriales brasileños reclaman medidas contra las importaciones y la devaluación del real, que está cotizado en torno de 1,85 por dólar.
La producción industrial brasileña en 2011 debe crecer cerca del 0,9% mientras que el gobierno espera un crecimiento global del PBI de 3,2%. Mantega afirmó que el crecimiento cero de la economía en el tercer trimestre es un asunto superado. “Ya tocamos fondo en octubre y volvimos a crecer en noviembre y diciembre”, agregó, previendo que el crecimiento del PBI para 2012 será de entre 4% y 5%.
Una de las herramientas para garantizar ese crecimiento, dijo Mantega, es “una tasa de cambio más competitiva”. El ministro afirmó: “No permitiremos que el cambio se valorice como venía valorizándose (es decir, apreciándose). No vamos a dejar el dólar aproximarse a 1,60 reales”, afirmó el ministro.