"De la Rúa no dijo nada durante los minutos que duró el vuelo"

Claudio Zanlongo, el piloto que condujo hace diez años la aeronave que trasladó al exPresidente desde Casa de Gobierno hacia Olivos recordó la maniobra que puso fin al Gobierno de la Alianza.

¿Cómo fueron esos minutos finales del Gobierno de De la Rúa?
El 20 de diciembre, a la mañana temprano hicimos el vuelo habitual del señor presidente desde la residencia de Olivos a Casa Rosada. De ahí nos fuimos a nuestra base en Mariano Moreno, donde el helicóptero recibe ciertas inspecciones casi diarias. Al mediodía nos avisan que debíamos dirigirnos a la plataforma militar de Aeroparque, situación que no era habitual. Nosotros no éramos ajenos a lo que estaba pasando en el país porque estábamos viendo los medios. Todos los vuelos rutinarios son manejados por el edecán de turno del Presidente, ya que hace todas las coordinaciones de los movimientos de seguridad, y en ese caso nos había llamado directamente nuestro jefe. Una vez que llegamos a Aeroparque tomamos contacto con él y nos comentó la situación y que era muy riesgoso mover al Presidente al helipuerto que está enfrente del Correo Central. Por eso, nos pidió que aterrizáramos en el techo de la Casa Rosada.

¿Ustedes no se podían apoyar sobre los cimientos de Casa de Gobierno porque no sabían si aguantaban el peso?
Los cimientos sí aguantaban, pero habían empezado a aparecer fallas estructurales como rajaduras en las paredes. Además, había que tener en cuenta que el helipuerto estaba sobre el Salón Blanco, por lo que nos habían pedido no aterrizar más en ese helipuerto de la azotea. Se llegó a un acuerdo con el arquitecto de la Casa Rosada y se combinó que nosotros íbamos a apoyar las ruedas, pero no el peso total del helicóptero. Cuando el Presidente se acercó al helicóptero junto al edecán hizo el ademán de retroceder porque era mucho el flujo de aire en la zona.

¿Es el mismo helicóptero que hoy usa Cristina?
Exactamente.

Una vez que lo suben a De la Rúa, ¿a dónde se dirigieron?
En un principio no teníamos un rumbo fijo, después nos comunicaron que teníamos que ir a Olivos. Desde Casa Rosada a la Quinta Presidencial hay un vuelo de cuatro minutos.

¿Cuándo usted lo estaba llevando a Olivos sabía que había renunciado?
No, nosotros nos enteramos recién cuando se bajó y prendimos el televisor de una base que tenemos en la quinta.

¿Dijo algo De la Rúa en esos cuatro minutos de vuelo?
No. Una vez que despegamos y miré para atrás vi que el Presidente y el edecán estaban normales, sentados en sus asientos. Es tan rápido el trayecto que no hay tiempo para hablar y tampoco corresponde hacerlo a la tripulación si la autoridad no da pie.