"El contacto con la Presidente no está roto, está suspendido por parte de ella"

El líder de la CGT, Hugo Moyano, volvió a hacer declaraciones sobre los roces con la presidente Cristina de Kirchner y afirmó que las relaciones con el Gobierno están "suspendidas", mientras que no cerró la puerta a protestas sindicales.

 "El contacto con la Presidente no está roto, está suspendido por parte de ella", dijo Moyano en un encuentro con corresponsales extranjeros, en el que apuntó que "no tenemos ninguna intención de convocar un paro general, pero si las condiciones se agravan, los trabajadores van a empujar a una decisión".

Moyano renunció la semana pasada a sus cargos en el Partido Justicialista para expresar su desacuerdo con las políticas del Gobierno y por la decisión de la Presidente de dejar fuera de las listas electorales a dirigentes sindicales.

"Habríamos preferido que se incorporaran más compañeros (del sindicato) pero no fueron tenidos en cuenta", admitió.

"Nosotros no nos metemos en los temas del Gobierno y el Gobierno no debe meterse en los temas de la CGT", advirtió Moyano, quien evitó pronunciarse sobre la presencia de numerosos miembros de la organización juvenil La Cámpora, creada por Máximo Kirchner, en el Gobierno.

"Nos interesa que las respuestas sean dadas, después, que ella se maneje con quien ella crea conveniente porque para eso la han elegido los ciudadanos", agregó el líder sindical, que insistió en que "lo que distancia al movimiento obrero del Gobierno son las políticas que se implementan".

"Es un Gobierno donde hay muchos peronistas", añadió, aunque "nosotros no tenemos peronómetro, pero tenemos traicionómetro para aplicar a quien traicione las ideas de Perón".

El líder de la CGT recordó que la central maneja sus demandas de aumento salarial en función de los precios "del supermercado" y no de acuerdo con las cifras oficiales.

"Queremos mantener el poder adquisitivo de los salarios", dijo Moyano, que aseguró que "no vamos a aceptar un retroceso en lo que hemos logrado".

El distanciamiento entre Moyano y Cristina se hizo evidente tras la muerte de Néstor Kirchner, en octubre de 2010, y aumentó en los últimos meses.