Estaba ebrio el joven que murió tras estallarle un petardo en la boca

Las primeras pericias de la Justicia rosarina revelaron que el excesivo consumo de alcohol provocó que Fabricio Antúnez no midiera las consecuencias de lo que hacía. La familia admitió que había tomado.

El joven de 27 años que murió luego de que le estallara un petardo en la boca, intentó hacer una broma para los miembros de su familia con quienes compartía la celebración de Navidad, y debido al "excesivo consumo de alcohol" no midió las consecuencias de lo que hacía, según relataron fuentes de la investigación.

La Justicia de la localidad de San Lorenzo, al norte de Rosario, está realizando las pericias necesarias para determinar bajo qué circunstancias Fabricio Antúnez perdió la vida. El resultado de la autopsia se conocerá en las próximas horas y otorgará elementos que permitirán establecer el estado del muchacho.

De acuerdo con la información publicada por un matutino de circulación nacional, tres testigos que estaban junto al joven cuando se colocó el petardo en la boca señalaron que se trató de un accidente y también que había tomado.

Las pericias que ofrecerán los resultados sobre la cantidad de alcohol en sangre que tenía Antúnez al momento de morir recién se conocerán dentro de dos semanas.