Tras explotar el "caso Urdangarín", la Corona española publica por primera vez las cuentas del Rey

Por primera vez en la historia de la monarquía española, la Casa Real publicó cómo se reparte el dinero que el rey Juan Carlos recibe anualmente a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. La decisión se produce luego de salir a la luz el "caso Urdangarín", un escándalo de malversación de fondos públicos en el que está siendo investigado el marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarín.

De los 8,4 millones de euros asignados este año "para sostenimiento de su familia y de su casa", tal y como establece la Constitución española, el monarca recibió casi 293.000 euros antes de impuestos, de los que algo más de 152.200 se destinaron a gastos de representación. El resto, algo más de 140.000, los recibió en concepto de salario bruto.

El príncipe Felipe, heredero del trono español, recibió por su parte casi 146.400 euros, según detalló a los medios de comunicación el secretario general de la Casa del Rey, Alfonso Sanz Portolés. De ellos, casi 70.300 euros corresponden a su salario, mientras que algo más de 76.000 euros los recibió en concepto de gastos de representación.

La reina Sofía, la princesa Letizia y las infantas Elena y Cristina -las otras dos hijas de los reyes de España- se repartieron entre las cuatro 375.000 euros en gastos de representación, si bien la reina y la princesa de Asturias recibieron cantidades más altas que las infantas.

La publicación del desglose de las cuentas del rey, solicitada insistentemente desde hace tiempo por la izquierda parlamentaria minoritaria, se produce en la estela del "caso Urdangarín", un escándalo de malversación de fondos públicos en el que está siendo investigado el marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarín.

La Casa del Rey recordó que el duque de Palma jamás ha percibido ingresos de parte de esa institución, igual que tampoco lo hizo el exmarido de la infanta Elena, Jaime de Marichalar, mientras estuvo casado con ella.

En su artículo 65, la Constitución Española de 1978 establece que "el Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma", con el objetivo de que ejerzan su labor con independencia.

Anualmente, el gobierno fija una cantidad tras conocer las necesidades de la Casa Real y ésta se aprueba en el Congreso de los Diputados. Tradicionalmente se ha incrementado anualmente "a fin de compensar la inflación registrada", según la Casa Real. A partir de ahí, el monarca distribuye el dinero como considera oportuno, sin obligación legal de dar cuenta pública de cómo lo hace. Y hasta hoy no lo había hecho.

En el marco de la crisis económica en España, el rey vio congelada por primera vez en 2010 la asignación que recibe de los Presupuestos Generales del Estado. Fue el propio monarca el que así se lo pidió al gobierno, como forma de mostrar su solidaridad con la sociedad española. Este año, esa asignación no se congeló, sino que se redujo desde los 8,9 millones de 2010 a los 8,4.

Más allá del dinero que el monarca recibe anualmente y distribuye libremente, la familia real española genera otros gastos que no están contabilizados en esa asignación, como el de escoltas, que asume el Ministerio del Interior, o el mantenimiento de palacios, que depende de Patrimonio Nacional.