Moody's cifra en 40.000 millones el ajuste necesario en España
España tiene que hacer frente a un ajuste del orden de 40.000 millones de euros en 2012 para cumplir el objetivo de déficit establecido, una cifra que supera en un 42,8% el montante combinado de los ajustes asumidos entre 2010 y 2011, según advierte la agencia de calificación de riesgos Moody's, que considera necesarias más medidas de austeridad para "devolver a las finanzas públicas españolas a una senda sostenible". Según anunció el Gobierno al presentar sus planes para reducir el déficit el 30 de diciembre, los recortes de gasto público por 8.900 millones -el mayor tijeretazo de la democracia- y la subida de impuestos por otros 6.200 millones permitirán al Estado destinar algo más de 15.000 millones a enjugar parte de la desviación en las cuentas públicas.
Según argumentó entonces el Ejecutivo, que admitió que este conjunto de medidas eran solo "el inicio del inicio" de los ajustes, los recortes y subidas de impuestos, una decisión que contradice sus promesas electorales, eran necesarias para hacer frente a un déficit que cerró 2011 en el 8%, dos puntos por encima del 6% esperado. Este nuevo dato de déficit implica que el recorte total, para lograr el 4,4% en 2012 comprometido ante Bruselas, será de más de 36.000 millones, una cifra que se aproxima a la valoración que ha publicado hoy Moody's.
En opinión de esta sociedad, una de las tres que domina el negocio de la medición de riesgos, el desfase presupestario mayor de lo calculado "es negativo para el perfil de crédito". Esta advertencia llega en un mal momento, ya que España afronta eventuales recortes en su nota de solvencia por parte de las agencias de calificación una vez que tanto Moody's como Standard & Poor's como Fitch han amenazado recientemente con sacar la tijera de forma masiva contra los países de la eurozona.
"Cumplir con tal ajuste fiscal masivo en un contexto de ralentización del crecimiento económico supone el riesgo de agravar la negativa perspectiva económica", señala la agencia en una nota emitida tras conocerse la desviación del objetivo de déficit. "Ahora prevemos una contracción del PIB de entre el 0,5% y el 1% en 2012, comparado con un crecimiento positivo del 0,7% en 2011", augura el documento, en el que advierte además del impacto negativo que tendrá en este esfuerzo de consolidación la crisis de deuda del conjunto de la zona euro. Estos cálculos están en línea con los que la semana pasada publicó Goldman Sachs, que en cualquier caso eleva la futura contracción de la economía española hasta el 1,5%.
Aunque los detalles del desequilibrio fiscal no serán proporcionados hasta marzo, Moody's apunta que a nivel regional probablemente fue incluso mayor de lo esperado y que quizá, en contra de lo previsto, el propio Gobierno central no fue capaz de exceder su objetivo de reducción del déficit. No obstante, la calificadora de riesgos destaca que "la rapidez de las acciones del Gobierno reflejan su compromiso con la consolidación fiscal, aunque son necesarias más medidas para devolver a una senda sostenible las finanzas públicas españolas".
Asimismo, respecto al reciente anuncio del Ejecutivo de que se recaudarán 8.000 millones adicionales a través de la lucha contra el fraude fiscal Moody's puntualiza que estos ingresos resultan "notablemente difíciles de estimar y recuperar". Por otro lado, la agencia considera "positivas" las indicaciones del Gobierno que apuntan hacia un mayor control del Ejecutivo central sobre los presupuestos a nivel regional, que a su juicio requieren una "reforma urgente", tal y como demuestran los grandes desequilibrios fiscales de 2011.