La UIA en el Gobierno

Los jefes de los departamentos Pyme y de Ciencia y Tecnología llegaron al gobierno de Scioli y al Conicet. Habría nuevas designaciones en el área de Competitividad. De Mendiguren intenta influir en la toma de decisiones del kirchnerismo.

La perseverancia y la disciplina del presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, en su vínculo con el Gobierno está dando sus frutos. Su deseo imperioso de abandonar la estrategia de confrontación para intentar influir en la definición de políticas que contribuyan a mejorar la competitividad de la industria lo llevó a impulsar la presencia de cuadros técnicos y jóvenes en algunas áreas de la administración pública. Y ya logró algunos resultados.

Algunos de los economistas de la central industrial lograron ubicarse en distintas posiciones en el gobierno nacional y también en el de la provincia de Buenos Aires. Al gobierno de Daniel Scioli desembarcó Sergio Woyecheszen, quien asumió semanas atrás al frente de la subsecretaría de Industria, Comercio y Minería, el segundo cargo luego del ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología, Cristian Breitenstein.

El economista llegó a la administración provincial proveniente de la UIA, donde presidía el Departamento de la Pequeña y Mediana Industria. Como economista del Centro de Estudios Económicos (CEU) de la entidad, era el segundo de Diego Coatz. Trabajó en numerosas investigaciones vinculadas con desarrollo industrial, empleo y estructura social; fue asesor en la Comisión de Productividad en el Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil y coordinó el Departamento de empleo de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, Capítulo Buenos Aires, de Naciones Unidas.

Otro de los jóvenes industrialistas que desembarcó en un cargo político recientemente es Santiago Sacerdote, nombrado vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). También pertenecía a los cuadros técnicos de la UIA, al desempeñarse como jefe del Departamento de Educación, Ciencia y Tecnología. Sacerdote era director del Conicet desde abril de 2010, pero a partir de su ascenso, abandonará la entidad industrial.

También recayó en el Ministerio de Ciencia y Tecnología que preside Lino Barañao el economista Fernando Peirano, el primo del ex ministro y ex economista de la UIA, Miguel Peirano. Si bien no integra la UIA, pertenece a la corriente de jóvenes economistas defensores del actual modelo económico y de raigambre industrialista. Integra la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (AEDA), que preside el ex subsecretario Pyme y actual director del Banco Nación, Matías Kulfas.


La central que dirige De Mendiguren seguirá en la búsqueda por incluir cuadros propios dentro del Gobierno. Además de los mencionados, la UIA está intentando acercarse al viceministro de Economía, Axel Kicillof, de quien depende la flamante Subsecretaría de la Competitividad, a cargo de Augusto Costa.

Algún economista de la entidad podría recaer allí cuando termine de definirse cómo quedará el organigrama de esa secretaría.

De Mendiguren y Costa tenían previsto reunirse la semana pasada, pero finalmente el encuentro fue postergado sin fecha cierta.

El interés del empresario textil es llevarle todos los trabajos realizados en la UIA sobre competitividad para aportarle ideas al Gobierno sobre cómo mejorar la situación de los diversos sectores, afectados por la suba de costos y un tipo de cambio nominal con escasas oscilaciones.