Preocupado por Europa, Brasil volvió a bajar la tasa
En un intento de proteger su frágil recuperación económica de la crisis de deuda europea y una desaceleración global, Brasil redujo ayer su tasa de interés de referencia en medio punto porcentual por cuarta vez consecutiva.
En su primera reunión de política monetaria del año, la entidad decidió de forma unánime recortar la tasa Selic a 10,50% desde 11%, en línea con analistas y expectativas de mercado. Para los analistas, la “agresiva” rebaja indica que el Comité de Política Monetaria de Brasil, conocido como Copom, aún está más preocupado por las implicancias que trae el malestar en los mercados financieros derivados de la crisis europea, que por la persistente inflación en el país. “
El Copom entiende que para mitigar en este momento los efectos de un ambiente mundial más restrictivo, un ajuste moderado a la tasa base es consistente con un escenario de convergencia hacia la meta inflacionaria en el 2012”, dijo el banco en un comunicado, repitiendo la misma frase que usó en previas decisiones de tasa. El jefe del banco central, Alexandre Tombini, lucha para equilibrar las necesidades de una economía cuyo crecimiento quedó en punto muerto en el tercer trimestre con una inflación preocupantemente alta, que terminó el 2011 en un 6,5%. Esto se ubica justo en el extremo superior del rango oficial del banco, y es la cifra más alta a fin de año en siete años. En rigor, el Banco Central de Brasil fue uno de los primeros (entre las mayores economías emergentes) en empezar a recortar las tasas en agosto pasado, mientras Tombini predijo que la cifra de inflación a 12 meses disminuiría lentamente desde un máximo de septiembre, incluso con una política monetaria más laxa. Hasta el momento, Tombini ha tenido la razón. La principal pregunta ahora es si la mayor economía de América Latina y socio comercial de la Argentina, permanecerá débil, o si una recuperación inesperadamente fuerte podría llevar el ciclo de recorte monetario a su fin.