Empresas prevén subas salariales de 25%, lejos del techo oficial del 18%
Según un sondeo, las firmas líderes estiman que los reclamos sindicales rondarán el 28% y que se reducirá la brecha con la oferta salarial. Temor por mayor conflictividad. El gobierno sugiere un 18%.
A pesar de los esfuerzos oficiales por asegurar un marco de moderación en la próxima discusión salarial, las empresas líderes proyectan que la ronda de paritarias culminará este año con incrementos promedios del 25%, apenas por debajo de lo que –según sus estimaciones– reclamarán la mayoría de los gremios en las negociaciones. La previsión evidencia cierta desconfianza empresaria en la posibilidad de que el Gobierno pueda contener los aumentos en un techo del 18%. Pero de todas formas el alza del 25% sería inferior al 31% promedio de aumento logrado en 2011.
Según los resultados de un relevamiento realizado por Sel Consultores, las principales compañías presupuestaron para 2012 aumentos salariales promedio del 24% para el personal de convenio y estiman que, frente a pedidos sindicales que bordearán el 28%, las negociaciones se cerrarán con subas en torno al 25%, muy cerca de su previsión original y de lo que hasta ahora han deslizado las propias organizaciones sindicales. Ese pronóstico muestra que para las empresas líderes resulta difícil que el Gobierno pueda imponer su criterio de moderación salarial por lo menos hasta que no se produzca un cambio significativo a la baja en las expectativas inflacionarias.
La opinión empresaria se conoció justo en momentos en que desde el Ejecutivo iniciaron una serie de contactos con representantes gremiales y empresarios en la apuesta de acordar un plan que ataría los aumentos salariales a un parámetro consensuado de inflación.
El planteo oficial, como adelantó ayer El Cronista, contempla además de un techo de 18% para las subas anuales, la posibilidad de una revisión del acuerdo en el último trimestre del año si el parámetro de inflación convenido –que podría ser una canasta especial de bienes y servicios o los precios en las provincias– supera el porcentaje de aumento fijado en las paritarias.
Mientras esperan por los resultados de la estrategia gubernamental para intentar moderar los reclamos sindicales, las empresas advierten que de mantenerse el escenario actual con elevadas expectativas inflacionarias, los acuerdos salariales culminarán con incrementos que se acercarán más al 25% que al 18% pretendido por la Casa Rosada. En ese análisis, también consideran que el conflicto político entre el Ejecutivo y el líder de la CGT, Hugo Moyano, podría convertirse en un factor relevante en las negociaciones, provocando demandas salariales mas elevadas entre los gremios aliados al camionero y fragmentando los pedidos sindicales.
De acuerdo con los resultados del sondeo realizado entre fines de diciembre y principios de enero por la consultora que dirige Ernesto Kritz, el “factor Moyano” sumado a las previsiones de mayores dificultades en las condiciones macroeconómicos también alimenta la preocupación empresaria por un incremento de la conflictividad salarial. Al respecto, más del 40% de las compañías encuestadas opinó que, en comparación con 2011, las discusiones salariales de este año serán más difíciles y un 20% consideró que existen altas probabilidades de que se registren situaciones del conflicto.
Por otra parte, el informe de Sel Consultores recordó que en 2011, el ciclo expansivo de la economía facilitó que los salarios de convenio crecieran casi 8 puntos más que lo presupuestado por las empresas y lo inicialmente pretendido por la política de ingresos del Gobierno (31,9% contra 24,2%). De acuerdo con la consultora, “este año las demandas salariales deberán adecuarse a una situación económica y fiscal mucho menos afluente, por lo que la brecha será sensiblemente menor”.
La nueva ronda de paritarias arrancará en la segunda quincena de febrero, pero las principales negociaciones tendrán lugar entre marzo y mayo cuando se renovarán más del 60% de los convenios.