La Argentina y Uruguay negocian para destrabar exportaciones
Autoridades del Ministerio de Industria de Uruguay se reunirán a fines de este mes con representantes de la Secretaría de Comercio Exterior de la Argentina para tratar distintos temas que afectan actualmente el comercio bilateral. La prioridad serán las 69 licencias no automáticas de importación del rubro vestimenta, que se encuentran frenadas, afectando exportaciones por u$s 5 millones.
“Esto es lo que reclama la Cámara de la Vestimenta y es lo más puntual e inmediato que queremos solucionar”, señaló ayer a radio Carve, y reprodujo El Observador, el ministro de Industria, Roberto Kreimerman.
Además de las licencias, que se traducen en demoras a las exportaciones, el gobierno de la Argentina a través de su secretario de Comercio Guillermo Moreno, presionó a los supermercadistas a no importar ningún artículo de fabricación nacional. En concreto eso afectó las ventas de alimentos fabricados en Uruguay. Por otro lado, se impusieron trabas burocráticas para conseguir dólares y la última medida impuso la obligación a las empresas de informar con anticipación a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sus necesidades de importación.
Kreimerman defendió el mecanismo de negociación con Argentina “rama por rama” para que “el comercio se mantenga y se incremente como el año pasado”, donde las exportaciones a este destino crecieron 17% a pesar de las dificultades.
“Creemos que la negociación bilateral es un camino y el Mercosur es otro camino. No descartamos ninguno de los dos, pero la diferencia de tamaño hace que nosotros vayamos a lo concreto”, indicó Kreimerman.
En este sentido, el ministro afirmó que el comercio uruguayo hacia Argentina fue “bueno” a pesar de las trabas (se exportaron u$s 588 millones en 2011) si se lo compara con países extra región. “Lograr disminuir los plazos de las licencias no automáticas fue una ventaja para nuestro país, lo que no pasó con los países lejanos”, comentó.
Sin embargo, el jerarca también reconoció que si a las medidas de las licencias no automáticas se le agregan otras, como la presentación previa a las importaciones y la dificultad en cuanto al pago de las importaciones, se “anticipa un panorama difícil” como ya anunció el presidente José Mujica.
El ministro subrayó que el año pasado los ministerios de Industria de ambos países trabajaron de “muy buena forma, siguiendo de cerca las licencias” y logrando en algunos casos que se cumplieran en tiempos más breves de lo que estipulaba la normativa. “Pero este año con el nuevo Gobierno hay cambios: se crean nuevas secretarías y se impone un superávit comercial muy fuerte por parte de la Argentina”, lo que hace más incierto el panorama.